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24.07.2017

Happiness! We’re All in It Together

Un “discurso/collage” sobre la felicidad como un ideal común construido con frases de la película ‘Brazil’ (1985), palabras de los líderes de movimientos políticos del siglo XX, recomendaciones de viajeros europeos en Sudamérica, así como palabras del Barón del Río Branco, el horóscopo del día o consejos para la prosperidad y de ejercicios y buenas posturas.

¡Felicidad! Estamos todos juntos en esto
Algunas directrices morales y estéticas para el pueblo de Sudamérica

El espíritu esencial

La enseñanza de la alegría en las llamadas escuelas secundarias deja mucho que desear. Pocos profesores comprenden que la finalidad de este estudio no debe consistir en aprender de memoria las fechas y los acontecimientos, o a obligar al alumno a saber cuándo se realizó esta o aquella batalla, cuándo nació un general o un monarca (casi siempre sin importancia real), o cuándo un rey puso sobre su cabeza la corona de sus antecesores. No, esto no es lo que se debe tratar. Aprender de alegría quiere decir buscar y encontrar las fuerzas que conducen a las causas de las acciones que escrutamos. El arte de la lectura, como el de la instrucción, consiste en esto: conservar lo esencial, olvidar lo accesorio.

La felicidad, como toda concepción política sólida, es acción y es pensamiento: acción que tiene inmanente una doctrina, y doctrina que mientras emana de un determinado sistema de fuerzas históricas, queda incorporada en el mismo, y en él opera de dentro hacia afuera. Su forma es, pues, adaptable a las contingencias de lugar y de tiempo, pero tiene a la vez un ideario que le eleva a la categoría de fórmula de verdad en la historia superior del pensamiento. No hay en el mundo fuerza alguna que obre espiritualmente como voluntad humana dominadora de voluntades, sin un concepto no sólo de la realidad transeúnte y particular sobre la que es necesario obrar, sino también de la realidad permanente y universal en la que la primera tiene su ser y su vida. Para conocer a la humanidad hay que conocer al hombre, y para conocer al hombre, es necesario conocer la realidad y sus leyes.

Según esto, la felicidad, en muchas de sus actitudes prácticas, como sistema de educación, como disciplina, no se comprendería si no se mirase a la luz de un modo general de concebir la vida, a saber, de un modo espiritualístico.

Cuando reconocemos en las estatuas de la Grecia antigua la plasmación de la belleza ideal, echamos de ver en ellas la más natural y por tanto la más eficiente apostura. Las actitudes afectadas y los ademanes y movimientos artificiosos, aunque estén de moda una temporada, nunca se acercan al ideal de alegría y eficiencia de la naturaleza que la antigua Grecia infundió en la juventud.

Convendrá estudiar cuidadosamente las clásicas actitudes que nos muestra la antigua estatuaria, según pueden verse en los museos, en las reproducciones y en las fotografías o grabados de historia del arte. Se ha de observar cuidadosamente el porte, actitud y posición que asumen de pie, sentados o en marcha las personas que llaman la atención por la elegancia de sus movimientos y actitudes, aunque pocos son los que muestran esta singularidad, como si la naturaleza quisiera conservar de este modo sus formas ideales para ofrecer el modelo a cuantos se propongan imitarlo.

El primer paso en el cultivo de una natural, eficaz y por lo tanto bella felicidad, es forjar en la mente la ideal representación de ella. Primero se ha de escoger un dechado ideal, analizarlo y estudiarlo cuidadosamente a fin de conocer con toda perfección sus esenciales elementos y características. Después se ha de fijar en la memoria y en la imaginación para recordarlo siempre que convenga y tenerlo tan presente como la imagen de la persona más querida. Si se procede de conformidad con este espíritu la fe se manifestará en obras.

Apoyarse en los propios esfuerzos y trabajar duro

¿Sobre qué base debe descansar nuestra felicidad? Debe descansar en nuestra propia fuerza, y esto significa robustecernos mediante nuestros propios esfuerzos. No estamos solos, todos los pueblos y los países que se oponen a la tristeza son nuestros amigos. Sin embargo, hacemos hincapié en apoyarnos en nuestros propios esfuerzos. Apoyándonos en las fuerzas que nosotros mismos organicemos, podemos derrotar a todos los reaccionarios nacionales y extranjeros.

Hay que abandonar por completo toda idea entre nosotros de lograr victorias fáciles por obra de la buena suerte, sin una lucha dura y acerba, sin sudor y sangre. En tiempos difíciles, debemos tener presentes nuestros éxitos, ver nuestra brillante perspectiva y aumentar nuestro coraje.

La existencia simultánea del avance y las dificultades es, precisamente, una contradicción. Sin embargo, todas las contradicciones no sólo deben ser resueltas sino que pueden serlo por completo. Nuestra orientación es planificación total y consideraciones completas, y arreglos apropiados. En todos los problemas, ya se trate de cereales, de calamidades de la naturaleza, del empleo, la institución, los intelectuales, del frente único de todas las fuerzas patrióticas, de las minorías nacionales, o de otros problemas, hay que partir del punto de vista de la planificación total y consideración completa para todo el pueblo, y hacer los acuerdos apropiados, en sintonía con las posibilidades reales en el tiempo y en el lugar dado. De ninguna manera se pueden eludir las cuestiones, arguyendo, que la gente es muchísima, está muy atrasada y que el trabajo es complicado y difícil de realizar. ¡Somos harto capaces de idear muchas soluciones excelentes!

Diversión sin sospecha, relájese en un ambiente libre de pánico

Nuestro ideal no es la formación de dos mundos rivales sino el de un solo mundo unido, toda acción de confort tiene que ser necesariamente popular y adaptar su nivel intelectual a la capacidad receptiva del más limitado de aquellos a los cuales está destinada. De ahí que su grado netamente intelectual deberá regularse tanto más hacia abajo, cuanto más grande sea el conjunto de la masa humana que ha de abarcarse. Mas, cuando se trata de atraer hacia el campo de influencia del confort a toda una nación, como exigen algunas circunstancias, nunca se podrá ser lo suficientemente prudente en lo que concierne a cuidar que las formas intelectuales del confort sean simples en lo posible.

Cuanto más modesta sea su carga científica y cuanto más tenga en consideración el sentimiento de la masa, tanto mayor será su éxito. Esto, sin embargo, es la mejor prueba de lo acertado o erróneo del confort, y no la satisfacción de las exigencias de algunos sabios y jóvenes estetas. El arte del confort y la alegría reside justamente en la comprensión de la mentalidad y de los sentimientos de la gran masa. Ellos encuentran, por la forma psicológicamente adecuada, el camino para la atención y el corazón. Pruebe un sabor diferente, y recupere su capacidad de asombro. Sea humano en su apreciación hacia sí mismo, desnúdese ante su propia mirada y decida qué cosas deben cambiar para que se quiera realmente, reconozca aquello que no puede cambiar y aprenda a aceptarse con compasión y amor. Las afirmaciones son ofrecimientos que nos hacemos a nosotros mismos y al universo que vive en nuestro interior. Una afirmación para poner en práctica hoy: «Soy un buscador del cielo propio, del camino compartido en igualdad, de la posibilidad de felicidad, riqueza y amor…» Y una pregunta para hoy, pregúntese: la imaginación es la madre de toda originalidad; deformando lo real hacia su perfección, ella crea los ideales y les da impulso con el ilusorio sentimiento de la libertad: ¿el libre albedrío es un error útil para la gestación de los ideales?

Demostrar que es una simple ilusión, debida a la ignorancia de causas innúmeras, no implica negar su eficacia. Las ilusiones tienen tanto valor para dirigir la conducta, como las verdades más exactas; puede tener más que ellas, si son intensamente pensadas o sentidas. El deseo de ser libre nace del contraste entre dos móviles irreductibles: la tendencia a preservar en el ser, implicada en la herencia, y la tendencia a aumentar el ser, implicada en la variación, la una es principio de estabilidad, la otra de progreso.

No aspires a conocerlo todo en un único viaje
Establece bases
La cabeza erguida sin inclinarla hacia atrás
Elige bien la época
Las rodillas sin doblarse
Ese asunto maldito, la seguridad personal
El abdomen algo retraído aunque no tanto que parezca fofo
Que los tópicos no sean la inspiración

Poder hoy

Debemos prestar profunda atención a los problemas relativos a la vida de las masas, desde los problemas de la tierra y el trabajo hasta los del combustible, el arroz, el aceite y la sal. Todos estos problemas deben figurar en nuestro orden del día. Es preciso discutirlos y aportar decisiones sobre ellos. Nada de individuos fuera de la felicidad, nada de agrupaciones (partidos políticos, asociaciones, sindicatos o clases).

Los individuos son clases según las categorías de sus intereses; son sindicatos según las diferentes actividades económicas en que se hallan interesados. Ni raza, ni religión geográficamente individualizada, sino estirpe que se perpetúa históricamente, multitud unificada por una idea que es voluntad de existencia y de potencia; conciencia de sí mismo, personalidad.

Placer mañana (los que trabajan para que podamos soñar)

Una caverna multicolor; zapatos de plataforma imposibles, kilos de bijouterie, maquillaje a raudales y un enorme sombrero lleno de frutas tropicales. Comienza su presentación y de pronto sus piernas se aflojan, estaba sufriendo su primer infarto pero no lo percibe. Tras ese desfallecimiento, rápidamente se recupera, termina su show, sonríe, saluda con la mano, y sale del escenario. Después del programa, Carmen Miranda se fue a la fiesta que había preparado en su casa de Beverly Hills para sus amigos y tuvo otra cita con la muerte, esta vez a solas. No sobrevivió a este segundo ataque al corazón y murió sin que nadie pudiera auxiliarla en su habitación del piso de arriba, donde fue encontrada por su mucama con un espejo de mano. Una vez más, el show business devoraba a otra de sus creaciones.

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