fbpx

Proyector - Costa Rica

Emma Segura, Sofia Villena Araya

Tiempo de lectura: 3 minutos

A
A

20.01.2022

Un refugio para la supervivencia

Para Proyector, la artista Emma Segura transforma el sofocante peso del miedo en pulsión vital que hace vibrar sonidos, significados y relatos de liberación.

2021, video, 15:17 min. 
Video disponible hasta el 6 de febrero, 2022
Texto por Sofía Villena Araya

( )

Esto es un paréntesis

.

la nota que señala

lo que hay que saber en otra linealidad

de las cosas

.

la sugerencia

la aclaración necesaria

que rompe la continuidad

–Sila Chanto

 

Por qué callar, si incluso cuando se calla –sugiere Emma– el miedo permanece. La artista transforma el sofocante peso del miedo en pulsión vital que hace vibrar sonidos, significados, relatos de liberación. La experiencia propia surge desde las entrañas con cadencia; palabra por palabra crea una hipnótica constancia, un ( paréntesis ) desde el cual se nombra la represión con incisiva precisión.

El paréntesis abraza las ramificaciones del ser e incomoda la linealidad de la ley que las repudia como “desvíos” a corregir. El paréntesis del cual habla Sila Chanto –artista, pensadora, escritora, pedagoga– inserta en el texto “una re-significación necesaria”. El refugio de Emma es un paréntesis dentro de la Ley del Nombre del Padre. El poder hetero-patriarcal tiene una dimensión temporal y toma fuerza en su reiteración. Uno de sus mecanismos de reproducción es la línea paterna-filial como un orden psíquico que estructura y articula sujetos por medio de la figura del padre. Segura, Emma Segura, hila diferencia que resignifica: su tejido afirma un lugar seguro para construir subjetividades en tránsito (la posibilidad de ir y volver en un sinfín de direcciones), así como para construir vínculos por medio de identificaciones trans feministas.

En su labor, Emma acude a sus vivencias de participación en talleres de costura y bordado, donde ella experimenta la creación de comunidad entre mujeres en la trama de los hilos. El bordado acuerpa condiciones de habla y escucha particulares. Ofrece una atmósfera común de introspección, la cual oscila entre silencios e historias de vida que se relatan sin premura.

Emma recita, con un tono parejo y pausado, tres poemas que entremezclan retórica: “Letanía de la supervivencia” de Audre Lorde, “Hablemos de las intersecciones de la carne” de Maite Amaya y finaliza con “Segura”, un verso propio. La memoria colectiva del bordado se registra en los silencios que habitan entre poemas. La entremezcla de voz y silencios exige atención cómplice, su relación actúa como un reflejo que redirige preguntas hacia nuevas formas de escucha.

Desde un lugar profundo, palabra interiorizada y sentida rebosa su cuerp+ creando un espacio ritual. Emma expresa que cada palabra es un sentimiento vivido que se imprime por medio de la aguja en el textil. Palabra, textil, aguja son extensiones de su cuerp+ múltiple y juntos desbordan los moldes sociales.

El refugio de Emma es pequeño, pero su hacer es enorme y perseverante; es la militancia del hacer que Maite Amaya reivindicó como el ejercicio cotidiano de transformación que empieza con nuest+s cuerp+s casa. Como espacio sensorial entre sombras, destellos, tejidos y calor, remite a un tipo de cueva. Quizá donde un+s primer+s human+s sintieron las paredes de piedra. Emma revive ese encuentro táctil de la carne antes de que se dictaran fronteras, se saquearan territorios-cuerp+s y dominara la colonización sexo-genérica. Su acto permanece como memoria compartida de intimidad que abriga la liberación.

filtrar por

Categoría

Zona geográfica

fecha