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09.07.2018

“Soy peor”

A partir de trazar la importancia del afecto político en el trap latinx como canto de supervivencia, Ren (Rachel) Ellis Neyra, teórica poética, presenta dos poemas en torno a la fugitividad del cuerpo migrante.

Pistas de trap latinx, elegía a través del high-hat, dembow, 808s & heartbreak. El trap canta sexo explícito con los objetos perdidos y encontrados del amor para escuchas cuyas vidas cotidianas son abyectas y jurídicamente vulnerables. Ningunx de nosotros es soberano; y no hay kumbayá que cantar a esta inmensa escala, mierda de muerte social dirigida. Más chicos bling-bling y jevas [1] gimen melancolía por lo perdido, para no seguir perdiendo lo que ha sido.

Afirmar una pérdida y cómo te ha deshecho significa que no tienes que de-convertirte, tú que vives en relación al daño. No tienes que des-asimilar tu historia, tus idiomas y tus síntomas para hacer ser. No hay solución para este desastre pero hay cosas que podemos hacer. Es decir, escucho de manera filosófica la poética de emociones bajas, de oscuros deseos y de la banalidad de la depresión del trap latinx.

A medida que las pistas del traperx puertorriqueño Bad Bunny se hacen más poperas (vendiendo coros para que los fans se enganchen cantando ¡chambea! ¡jala!), me dejo llevar de vuelta y escucho en repetición “Me mata”, “Diles”, “Pa ti” y “Soy peor”, donde su sonido decreta un nuevo nivel de papi. No un papi castigador con una insostenible masculinidad tipo ponte duro, sino una de franjas multicolores: escucha las faldas en sus skrrrts. Y faldas no sólo como una metonimia de las jevas unidimensionales, sino lo que hay dentro y bajo de esta otra, más suave, formación masculina tipo #latingang. Ojo, no estoy diciendo nada sobre la identidad sexual de Bad Bunny. Estoy diciendo: sus coros desgarradores, viscerales, que invaden una pista; su lúdico español lanza-slang puertorriqueño; su encaribeizada orientación post-Drake a los sentimientos; los resabios en su sonido de los lamentos de las salsas “Triste y vacía”, “Periódico de ayer” y “Qué lío”, así como sus letras se desvían de culpar a las mujeres por encuentros con sus propios sentimientos; todo esto se presenta como un giro del porvenir queer moreno para mí. Muerte a la insostenible masculinidad dura que quiera controlar la narrativa, la escena de las posibilidades. Muerte a las narrativas de progreso. Muerte a las teorías económicas de desarrollo. Que vivan las sincronizaciones dominitrinitenses venidas al Bronx de Cardi B con Tupac en “Best Life” y Selena en “Motorsport”, géneros difuminados, gruñidos femeninos. Que viva el sujeto lírico de Bad Bunny en “Soy peor” que se rehúsa a ‘mejorar’.

Mi sensorio considera “Soy peor” como un sentimiento políticamente vital del aquí y el ahora. La pista no sólo no intenta hacer eso mejor, sino que eso (el corazón roto, la pérdida, sentirse jodido o el persistir en sentirse jodido) ajardina toda la pista en torno a los placeres de ponerse peor. Vivir peor. El uso del verbo ser es intenso: “soy peor por ti”. Es decir: suspende apegos para un ajuste rápido, incluso, quizá, para reparaciones. Si antes “yo era un hijo de puta, ahora soy peor” por las trampas del Estado. ¿Y ahora qué? Persistir con oscuridad y ver qué puede hacer nuestra sensoria con reconocer sentirse peor. El Conde de Monte Cristo aprendió a ver en la oscuridad mientras estuvo preso. Nat Turner alucinó batallas angelicales de esclavos rebelándose contra la noche de la plantación. Si queremos salir de las neoliberales trampas de falsas promesas de las historias de mejoramiento, reforma y progreso con forma de nación, ponte trap, ponte sucix, ponte peor. “Salí jodio la última vez / que en alguien yo confié”, no sólo es el lamento de un descorazonado, sino de los ciudadanos/sujetos malos e irreparablemente frustrados y destrozados por el TLCAN, la ley Jones, la ley Arizona SB-1070, por desplazamientos forzados y vulnerabilidad constitutiva, que es lo mismo que vivir simultáneamente escondido y expuesto. Empeorado por las perversas estructuras de representación del Estado neoliberal de algo parecido a la libertad, como si.

Los placeres explícitos, interpersonales, no arreglan la mierda traicionera, mala leche y sádica del Estado. Pero negociar encuentros sexuales seguros que arriesgan lo que no podemos saber antes del acto, entre personas variablemente morenas, indígenas, y negras cuyos deseos el Estado hace todo por no servir, y vivir para cantar sobre ellos, ofrece escenas alternativas de resistencia y posibilidad vital. Todxs nos podemos identificar con la frase: «no quiero ir a la revolución si no puedo bailar». El trap estaría de acuerdo. Y daría un giro: quiero bailar y coger en un beat dembow como desplazamientos acelerados de placas tectónicas, dentro y después del fin de mundos en estados de decadencia dinástica.

En lo profundo de las pistas trap, escucho fugitividad migrante. Escucho generaciones de desplazamientos que no embisten por confeccionar una identidad política, sino que cantan otra canción triste mientras intentan acostarse con alguien. Los escucho como baladas no-fascistas en su insistencia en sentir con pérdida y no alejarse del placer incluso mientras nos lamentamos. Pensando en sentir con trap, mis dos siguientes poemas orbitan emocionalmente en torno a la fugitividad migrante. Se lamentan por personas, in|migrantes, a quienes no conozco pero he encontrado a través de un objeto estético y una historia que representó un ciclo de cobertura periodístico en Long Island, Nueva York.

El poema Una incógnita X, nombrado por las teorías de Che Guevara sobre lo incontable, lo variable, en las guerras históricas entre los pobres y los ricos, es por los “2 o 3 muertit[x]s de Altepepa”, México, conjurados por la mujer de 78 años Delfina Maruri Miranda en la película From the other side de Chantal Akerman (2003). Maruri Miranda cuenta la historia del deseo de su hijo por la reforma y mejoramiento de su pueblo, mismos que lo llevaron a migrar al norte y concluye con su muerte impuesta por el desplazamiento. Su melancolía es acompañada por una pared verde y un umbral a un pasillo donde, en algún punto, una niña pequeña cruza el marco; la niña no es editada, es decir, desaparecida. La vida se presenta de varias formas en una escena dedicada a enmarcar tanto la vida como la muerte y a cuestionar los roles con respecto a aquello de la cámara, la televisión, los medios y las artes. La melancolía de la anciana se dispersa en un apego a las pérdidas de sus vecinos en Altepepa. El primer poema, debajo, surge de un sentido intersticial de ternura en la pérdida. La película de Akerman sitúa a Bach y el golpe emotivo del violonchelo extra diegéticamente tras escenas seleccionadas de los hogares y campos de los sujetos de su película-ensayo-elegía sobre los mexicanos que cruzan la frontera y los dolientes de aquellos perdidos. Escucho esta insondablemente ordinaria violencia de desplazamiento forzado en el trap, en el Yeezus de Kanye y también en El Purgatorio de Dante.

El segundo poema, Aequator Re-mapeado II, es dedicado a Marcelo Lucero, de Ecuador, quien fue atacado en 2008 por un grupo interracial de jóvenes en Long Island, Nueva York, donde viví durante mis estudios de posgrado. Un hombre de identidad blanca, Jeffrey Conroy, apuñaló a Lucero en el pecho mientras un grupo de siete hombres lo atacó por “verse mexicano”. Salir a “cazar frijoleros” era una práctica de supremacía blanca común entre adolescentes y adultos jóvenes en Long Island quienes se alinean con la policía al identificar racialmente a sujetos que “parecen ilegales” y los sorprenden, golpean y, en el caso de Lucero, los asesinan. En su testimonio para la policía, Conroy (que apuñaló a Lucero) dijo que lo que en verdad hizo enfurecer al grupo de “cazadores de frijoleros” fue que Lucero se defendió. Arrancó el cinturón de su cintura e intentó defenderse de siete atacantes. El poema fantasea a Lucero defendiéndose. Tras el poema, presento el dibujo de la escena del crimen que Conroy hizo para la policía, que veo como un objeto tanto legal como estético. Posiciono su (anti-)estética en un contraste profundo con algunos dibujos digitales del imaginario del artista, archivista, y colaborador de performance y baile, Arnaldo Rodríguez Bagué, de Puerto Rico. Al lado de los poemas hay un serie de imágenes que Bagué diseñó durante y después del Huracán María. Son visuales improvisados que poetizan los discursos de la geología y los cambios del clima, desde abajo del océano Atlántico. Piensan desde abajo; imaginan otros contornos geológicos al lado de las cadenas de lxs esclavxs y cimarrones que el poeta-filósofo de Martinica, Édouard Glissant, teoriza conectando una isla a la otra entre las desconexiones que constituyen las Antillas.

En torno a estos poemas escucho el inquietante woooo, ooooo de Bad Bunny que precede las letras de “Soy peor” no necesariamente como música diegética o extra-diegética, sino como un ad lib, un llanto que quiebra fabulación cuando el desplazamiento, como lo conocemos, requiere formas narrativas, poéticas, y estéticas sobre tácticas de supervivencia.

[1] Jevas es una palabra boricua coloquial que quiere decir sexy womyn, babe, para referirse a la pareja informal.

Una incógnita equis

I
Botas arenosas hollaron amapolas campanillas bajo
el pie. Hoodoos blancos acechan hacia el norte. Baldíos se expanden
al noreste: no desdeñes las coordenadas
de la hospitalidad. A través de Sonoyta, sin llegar

a Yuma, ni tantito cerca de La Paz,
ese al que amaba respiraba fiebre por sus labios partidos.
Y el mundo quedó silente bajo la repentina
sombra de una solitaria nube desértica. Él recordó

las paredes verdes de casa de su madre, luego cayó.
Cayeron. No muertos como en idos por completo. Los muertos
no se quedan muertos. Pero salieron jodios antes
de siquiera partir. Ella lengueteó sus edades

en la muerte dos veces. Está llegando a un punto crítico
en su historia de pérdida, pero era Omega adonde habían llegado.
Más allá del cementerio de la frontera, el dulce más allá
canta: cielito lindo, lindo cielito. Perdón,

estoy colocando mi grito. Entra al reino,
pero cuida a quién traes a casa. El cielo los eximió
de un destino ahuecado por coyotes, envió
un carruaje embalado para vencer a sesenta. Redimido, Faetón

intentó una segunda vez con las riendas, cortó el ángulo
a la perfección, condujo por lo bajo pues sus cuerpos se elevaron
por los brazos alzados de las Gracias y Nuestra
Señora, que habían ido a bañarse a la luz del alba.

Botas arenosas hollaron amapolas campanillas bajo
el pie hasta que no pudieron. Cuerpos se torcieron
junto a un arroyo efímero alcanzado a destiempo.
Llenaron tinajas vacías con piedras. Lápidas

de plástico brumoso inscritas con epitafios: Parque Nacional
Petrificado, compré una fory y a Cúpido se la vacié,
pq el único camino que podría tomar
era lo que yo tomé. Luego recargaron sus cabezas para descansar,
hora de término en Google maps arrugado por el sudor.

II
Incógnito es qué tanto hubiera
importado si hubieran sido azotados con alas,
su por-cualquier-medio; variables Arch-X, blancas, emplumadas
no en vez de sino además de pies, abundante agua

y refugio; bendiciones silbando arremolinantes
en los originales ilegales de la tierra amargada de Arizona: colonos.
Para cruzar blancuras desconocidas como luminosas bestias-sombras.
Pero ahora estamos libres de la ley,
habiendo muerto a lo que nos ataba.

Aequator Re-mapeado II (a Marcelo Lucero)

“Prende otro phillie bebé,
que ya mismo éste se apaga.
Vamos para el cuarto polvo,
esto es una saga”

              *
Diles: arrancado de su cintura
el cinturón de Marcelo Lucero se convirtió
en una vía láctea,

———————–látigo fustigado contra la pandilla circundante de cazadores de frijoleros.
———————————–Desgarrando años y heridas mientras abofeteaba el aire
————————————como un enloquecido contendiente tercermundista de Jeopardy.
————Despegando tiempo
———————————————————-de repente era como 1984, 1898, 1848, 1534
y los crónicos   maltrechos    desastres de mercado rituales estrategizados    base militar tras
————base militar    tras invasión militar    desplazamientos    golpes de Estado
————————Panamá como bienes raíces marítimas   Guantánamo como capital del
————————————————————subdesarrollo
Juárez como cementerio   Chiquita Banana   Bretton Woods   Tricky Dick   el tratado de
————————Operación Espalda Mojada Manos a la Obra nunca sucedió.

¿Qué es, nunca sucedió?
Pero todo sucedió.

Permaneció a la deriva
por un momento
en el estacionamiento
de la parada de tren de Patchogue.

Cuando los siete presionaron,
dijeron, Intenta pasarnos,
él recordó un refrán
que aprendió de un
vecinx puertorriqueñx:
Ameríca, Ameríca, Dios derramó
su gracia

sobre ti? ¡¿Qué quééé?!
Ahora soy peor, soy peor por ti.
Pensó, Ahí sólo
por la gracia de Dios voy yo, luego lloró,
Dulces gracias,
hay tres.
Doblando sus nudillos en su cinturón,
dijo a los siete, Compassus.

———————–Cantándole a Aglaia, Soy del centro del mundo! rompió
———————————-su cinturón con las habilidosas manos de un vaquero,
——————————————————–lo balanceó por lo bajo,
———————–cuero lamiendo el aceite derramado que se apelmazaba en el terreno,
———————————————–lo balanceó por lo alto,   capturando fuego,
———————————-flameando como la llama de la inspiración
—————————————————-sobre las cabezas de los apóstoles
—————————————————haciendo sonidos como
—————————————-en lenguas extrañas: ¡Sikwa! ¡Chasquido!
———————–Levantó cenizas sueltas mientras rayaba, lanzó una X
————————————por el cielo nocturno.
———————–Emitió Lumen
——————–en el éter de bronce.

———————–Una fuerza
———–fosforescente indómita
———————–tradujo Lumen como
———————–Lucero con estrellas
—————————–fugaces
————————-que llenaron
—————————-la noche.

———————–Lo llamaron,
—————————-Spic.
—————-Él contestó, No, Morgenstern.
————En cuanto a ustedes: ruphay,
—————————ruphay,
————————Luego murió.

—————-Estrellas fugaces
—————————polvo ancestral
———-irresoluto que se levantó
—————como manos de sacerdote
————————–de un cuerpo
————————–recién finado
—————————-enervando la exacta
————————–separación de aquí y el
————————————–cielo.
————————————–Ñuñu warani.
————————–Los muertos no están
————————–desanimados. Latinxs
————————————–no son latinos. Júralo
—————————————–por tu vida, pero
—————————————-no esperes morir.

————————————————-Una conflagración
——————————————————bautismal
————————————————————-devoró la escena
—————————————————————–del crimen
——————————————————–y fue explicada como
—————————————————-un incendio de petróleo.
————————————————————-Del fuego, el cinturón recuperado
————————————————————————fue etiquetado
————————————————————————en ambos lados:
——————————————————————–Vía láctea de uno,
————————————————————————y un mapa el otro
—————————————————————————–en el que
——————————————————————–el ecuador,
———————————————————————————–como
————————————————————————————-lo
——————————————————————————conocemos,
——————————————————————————–había colapsado
———————————————————————————–y en la fuerza de vacío
——————————————————————————de placas tectónicas migrantes
————————————————————————Nueva York tocó tierra
———————————————————————cercano a Quito.
—————————————————————–México apareció por debajo
————————————————————del Cono sur haciendo
——————————————————-inevitable una nueva
————————————————–alianza sur-a-sur,
———————————————haciendo el sur global.
—————————————El Caribe todavía era
—————————————————-el Caribe, sólo
————————————————el arco en forma de hoz
—————————————–estaba incluso más
————————-intensamente acentuado con amor.

————————————–Re-mapeado,
——————————-el norte no era
————————–el centro del mundo
—————————sino estaba sublimado en la
————————–Trinchera puertorriqueña.

                *
La X marca el lugar donde
Jeffrey Conroy apuñaló
a Lucero a muerte.
“Fue apuñalado por mí,”
escribió Conroy en el mapa del ataque
que se bocetó a la policía.
Como si la muerte fuera
su regalo.

El cinturón de Lucero resultó inadmisible
como evidencia de que
el mundo se había movido
bajo sus pies.

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