Re-imaginar la institución o la muerte de lx editorx en jefe

Terremoto transforma su estructura editorial y le da la bienvenida a Sofía Acosta para seguir imaginando las posibilidades de la revista.

Latinoamérica
Terremoto
2026.10.22
Tiempo de lectura: 5 minutos

En los últimos años, Terremoto creció: sumando voces, territorios y formas de pensamiento que no siempre coinciden entre sí. Esa expansión nos llevó a preguntarnos si lx editorx en jefe —una sola figura— puede seguir reuniendo tal complejidad y qué esperamos de ella cuando le pedimos representar al conjunto. ¿Puede una institución que defiende la polifonía seguir organizada alrededor de una persona que concentra la decisión editorial?

La historia de Terremoto sin duda está definida por la enorme inteligencia, brillantez, sensibilidad y potencia crítica de sus editorxs en jefe1. Todxs ellxs han sabido construir una línea, sostener una posición, establecer una conversación y darle dirección al proyecto. Una revista también se construye desde los afectos, intuiciones y convicciones personales. Reconocer esta historia es fundamental para pensar el futuro, y también para atrevernos a imaginar una dirección editorial que no dependa de una sola perspectiva.

Por eso, en Terremoto decidimos dejar atrás la figura de editorx en jefe. Lo que termina es un lugar dentro de nuestra estructura, una manera de reunir la autoridad y la responsabilidad editorial. Así, nos despedimos de danie valencia sepúlveda, quien deja esta posición para ahora acompañarnos en los procesos editoriales de nuestro programa de residencias Travesías. Agradecemos enormemente su trabajo, pensamiento y acompañamiento a lo largo de estos tres años. Sin duda, su paso nos deja formas de soñar y luchar juntxs.

Esta decisión implica una renuncia. Con este cambio dejamos atrás la continuidad que puede ofrecer una mirada singular, la claridad de sus afinidades y la confianza que se construye al seguir una voz a lo largo del tiempo. Hay un duelo en ello. Algunas cosas que valoramos tendrán que encontrar otra forma de existir; otras quizá se pierdan. Transformar una estructura supone aceptar la incertidumbre sobre lo que viene, pero también volver a preguntarnos qué puede hacer hoy una revista de arte en las Américas y qué conversaciones necesitamos defender desde ella.

Ahora buscamos otra forma de poner en relación distintas formas de pensamiento capaces de complejizar nuestras preguntas. Desde el riesgo y el entusiasmo que implica esta apuesta, damos la bienvenida a Sofía Acosta, quien se incorpora como coordinadora editorial de Terremoto. Su experiencia como artista, su trayectoria en el ámbito editorial impreso, su inteligencia y su sensibilidad serán fundamentales para imaginar y construir una nueva revista. Su trabajo será una labor de articulación: trabajar con editorxs invitadxs, convocar puntos de vista, construir conversaciones y acompañar los procesos que permiten que un texto encuentre su lugar. La coordinación tendrá criterio y capacidad de decisión, pero su tarea principal será relacionar distintas miradas.

Este nuevo puesto funcionará como un nudo de varias puntas, en donde se entrecruzan las ideas, los textos y las imágenes que llegan de distintxs invitadxs. Desde ahí, Sofía buscará cómo enlazarlos, qué hilos soltar y cuáles tensar para construir un tejido más complejo, capaz de tomar distintas formas sin depender de un único punto de amarre. Atar es una decisión, queremos apretar donde hay ideas que deben insistir, que dan estructura y sentido a lo que se publica. Pero nos interesan también los procesos de escritura desobedientes, esos que se resisten a la línea recta y permiten ciertos enredos, porque en ellos el nudo se vuelve un lugar de encuentro y no solo de control.

Al mismo tiempo, inauguramos un consejo editorial compuesto por tres grandes cómplices: la curadora y editora independiente Ana Gabriela García, el curador, investigador y editor Mauricio Marcín y la directora de La Nueva Fábrica, Ilaria Conti. Imaginamos este consejo como una brújula que permita que las decisiones editoriales se construyan a través de la conversación y la fricción; un consejo capaz de acompañar y cuestionar el pensamiento editorial de Terremoto.

La llegada de Sofía y la creación del consejo forman parte de una misma búsqueda: que Terremoto pueda acoger voces fuertes sin hacer de ninguna una representación total; que tenga dirección y, al mismo tiempo, capacidad de desvío. Porque creemos que lo que sostiene una publicación viva, desde el pensamiento crítico, no es la rigidez de lo atado, sino la capacidad de revisitar constantemente qué merece seguir amarrado y qué es hora de dejar ir.

Nos llamamos Terremoto, en nuestro nombre está inscrita una premisa, quizá una promesa. Hacer esta revista supone asumir que ninguna estructura es inamovible y que, en ocasiones, transformarla exige sacudir sus cimientos. Si algo queremos sostener en el tiempo es esa disposición a reconsiderar nuestras certezas, incluso cuando hacerlo implique transformar las formas de trabajo que nos han permitido llegar hasta aquí. Queremos una institución que no confunda estabilidad con inmovilidad, donde lo aprendido nos dé un suelo firme, pero también la libertad para cambiar de rumbo.

Bienvenida, Sofía. Gracias por asumir con nosotras el reto de reimaginar Terremoto.

1. Natalia Valencia (2015-2017), Diego del Valle Ríos (2017-2021), Duen Sacchi (2021-2022) y danie valencia sepúlveda (2023-2026) bajo la Dirección Editorial de Dorothée Dupuis, fundadora y Directora Ejecutiva de Terremoto de 2013 a 2022.

En los últimos años, Terremoto creció: sumando voces, territorios y formas de pensamiento que no siempre coinciden entre sí. Esa expansión nos llevó a preguntarnos si lx editorx en jefe —una sola figura— puede seguir reuniendo tal complejidad y qué esperamos de ella cuando le pedimos representar al conjunto. ¿Puede una institución que defiende la polifonía seguir organizada alrededor de una persona que concentra la decisión editorial?

La historia de Terremoto sin duda está definida por la enorme inteligencia, brillantez, sensibilidad y potencia crítica de sus editorxs en jefe1. Todxs ellxs han sabido construir una línea, sostener una posición, establecer una conversación y darle dirección al proyecto. Una revista también se construye desde los afectos, intuiciones y convicciones personales. Reconocer esta historia es fundamental para pensar el futuro, y también para atrevernos a imaginar una dirección editorial que no dependa de una sola perspectiva.

Por eso, en Terremoto decidimos dejar atrás la figura de editorx en jefe. Lo que termina es un lugar dentro de nuestra estructura, una manera de reunir la autoridad y la responsabilidad editorial. Así, nos despedimos de danie valencia sepúlveda, quien deja esta posición para ahora acompañarnos en los procesos editoriales de nuestro programa de residencias Travesías. Agradecemos enormemente su trabajo, pensamiento y acompañamiento a lo largo de estos tres años. Sin duda, su paso nos deja formas de soñar y luchar juntxs.

Esta decisión implica una renuncia. Con este cambio dejamos atrás la continuidad que puede ofrecer una mirada singular, la claridad de sus afinidades y la confianza que se construye al seguir una voz a lo largo del tiempo. Hay un duelo en ello. Algunas cosas que valoramos tendrán que encontrar otra forma de existir; otras quizá se pierdan. Transformar una estructura supone aceptar la incertidumbre sobre lo que viene, pero también volver a preguntarnos qué puede hacer hoy una revista de arte en las Américas y qué conversaciones necesitamos defender desde ella.

Ahora buscamos otra forma de poner en relación distintas formas de pensamiento capaces de complejizar nuestras preguntas. Desde el riesgo y el entusiasmo que implica esta apuesta, damos la bienvenida a Sofía Acosta, quien se incorpora como coordinadora editorial de Terremoto. Su experiencia como artista, su trayectoria en el ámbito editorial impreso, su inteligencia y su sensibilidad serán fundamentales para imaginar y construir una nueva revista. Su trabajo será una labor de articulación: trabajar con editorxs invitadxs, convocar puntos de vista, construir conversaciones y acompañar los procesos que permiten que un texto encuentre su lugar. La coordinación tendrá criterio y capacidad de decisión, pero su tarea principal será relacionar distintas miradas.

Este nuevo puesto funcionará como un nudo de varias puntas, en donde se entrecruzan las ideas, los textos y las imágenes que llegan de distintxs invitadxs. Desde ahí, Sofía buscará cómo enlazarlos, qué hilos soltar y cuáles tensar para construir un tejido más complejo, capaz de tomar distintas formas sin depender de un único punto de amarre. Atar es una decisión, queremos apretar donde hay ideas que deben insistir, que dan estructura y sentido a lo que se publica. Pero nos interesan también los procesos de escritura desobedientes, esos que se resisten a la línea recta y permiten ciertos enredos, porque en ellos el nudo se vuelve un lugar de encuentro y no solo de control.

Al mismo tiempo, inauguramos un consejo editorial compuesto por tres grandes cómplices: la curadora y editora independiente Ana Gabriela García, el curador, investigador y editor Mauricio Marcín y la directora de La Nueva Fábrica, Ilaria Conti. Imaginamos este consejo como una brújula que permita que las decisiones editoriales se construyan a través de la conversación y la fricción; un consejo capaz de acompañar y cuestionar el pensamiento editorial de Terremoto.

La llegada de Sofía y la creación del consejo forman parte de una misma búsqueda: que Terremoto pueda acoger voces fuertes sin hacer de ninguna una representación total; que tenga dirección y, al mismo tiempo, capacidad de desvío. Porque creemos que lo que sostiene una publicación viva, desde el pensamiento crítico, no es la rigidez de lo atado, sino la capacidad de revisitar constantemente qué merece seguir amarrado y qué es hora de dejar ir.

Nos llamamos Terremoto, en nuestro nombre está inscrita una premisa, quizá una promesa. Hacer esta revista supone asumir que ninguna estructura es inamovible y que, en ocasiones, transformarla exige sacudir sus cimientos. Si algo queremos sostener en el tiempo es esa disposición a reconsiderar nuestras certezas, incluso cuando hacerlo implique transformar las formas de trabajo que nos han permitido llegar hasta aquí. Queremos una institución que no confunda estabilidad con inmovilidad, donde lo aprendido nos dé un suelo firme, pero también la libertad para cambiar de rumbo.

Bienvenida, Sofía. Gracias por asumir con nosotras el reto de reimaginar Terremoto.

1. Natalia Valencia (2015-2017), Diego del Valle Ríos (2017-2021), Duen Sacchi (2021-2022) y danie valencia sepúlveda (2023-2026) bajo la Dirección Editorial de Dorothée Dupuis, fundadora y Directora Ejecutiva de Terremoto de 2013 a 2022.