Lo fotográfico frente a la sobreproducción visual. Una entrevista con Lydia Melamed Johnson directora de The Photography Show

En un presente atravesado por la sobreproducción visual, la fotografía ha desbordado sus fronteras tradicionales y transformado las formas en que producimos, circulamos y consumimos imágenes. En Terremoto…

2026.07.22
Tiempo de lectura: 8 minutos

En un presente atravesado por la sobreproducción visual, la fotografía ha desbordado sus fronteras tradicionales y transformado las formas en que producimos, circulamos y consumimos imágenes. En Terremoto conversamos con Lydia Melamed Johnson, directora ejecutiva de AIPAD (Asociación Internacional de Marchantes de Arte Fotográfico) y directora de The Photography Show, con motivo de su 45ª edición. A partir de esta conversación, reflexionamos sobre los criterios que hoy otorgan permanencia y valor a lo fotográfico frente a la inmediatez contemporánea, analizando cómo las prácticas artísticas de América Latina están desestabilizando las expectativas curatoriales del Norte Global.

Terremoto: The Photography Show parece estar expandiéndose más allá de una comprensión tradicional de la fotografía, abarcando la instalación, las prácticas de archivo, la imagen en movimiento, los enfoques escultóricos y relaciones más experimentales con la imagen. ¿Cómo entiende la feria en sí “lo fotográfico” hoy en día, y qué tipo de prácticas están ayudando a expandir o desestabilizar esa definición?

Lydia Melamed Johnson: AIPAD siempre ha visto la fotografía como algo vivo y cambiante en lugar de algo estático. Hoy en día, la fotografía se trata menos de una técnica o material en particular y más sobre cómo pensamos en las imágenes, el tiempo y cómo el público las experimenta. A lo largo de la feria, los artistas están expandiendo lo que puede ser la fotografía y cómo podemos pensar sobre ella. Están utilizando la instalación, la imagen en movimiento, la escultura, los archivos y las herramientas digitales de formas que generen una tensión más allá de la idea convencional de “lo fotográfico”. Estas obras desafían la idea de que la fotografía es una cosa única y estable. En su lugar, la muestran como algo flexible y moldeado por el contexto, la presentación y la interpretación.

T: Vemos a muchos artistas alejarse de la fotografía concebida como documentación y acercarse hacia la ficción, la especulación y la construcción de narrativas. ¿Por qué crees que la fotografía se ha convertido en un espacio tan fértil para imaginar realidades en lugar de registrarlas?

LM: La ficción siempre ha estado presente en la fotografía; así que, esto no es algo nuevo. Si bien hay una evolución en las herramientas que se utilizan, la fotografía siempre ha sido un medio técnico, uno que tiene la capacidad de iluminar pero también de oscurecer.

Esta siempre ha estado animada, hasta cierto punto, por una tensión central entre la presunción de su objetividad y la realidad de que las imágenes son construidas y nunca neutrales. En un momento en que las imágenes son ubicuas y la confianza en la evidencia visual es cada vez más frágil, hemos notado el interés de lxs artistas en interrogar en lugar de afirmar la documentalidad de lo fotográfico. La ficción se convierte en una herramienta poderosa, no como un escape de la realidad, sino como una forma de exponer cómo las realidades son construidas, mediadas y, a veces, manipuladas, permitiendo abordar historias que están incompletas o reprimidas, e imaginar futuros que aún no son visibles.

T: Gran parte de la creación de imágenes contemporáneas existe hoy en condiciones de exceso: producción interminable, scrolling, repetición, visibilidad algorítmica. En ese panorama, ¿qué le da presencia o permanencia a una imagen hoy en día?

LM: En un panorama definido por la sobreproducción y la circulación constante, la presencia ya no está garantizada únicamente por la visibilidad. De hecho, a menudo ocurre lo contrario, las imágenes corren el riesgo de volverse intercambiables o de ser aplanadas por la sobreexposición y la circulación interminable impulsada por los algoritmos de contenido.

Lo que le da presencia a una imagen hoy en día es a menudo su capacidad para resistir ese flujo. Esto puede suceder a través de la materialidad, la escala, modos inesperados de exhibición y también por medio de la profundidad conceptual y la intención. Una imagen que le pide algo al espectador, sea una reacción o una reflexión, puede crear una impresión duradera y permanente. Cada vez más, vemos a artistas creando condiciones para el encuentro en lugar de simplemente producir imágenes, y ese cambio está reconfigurando cómo pensamos sobre lo que es permanente.

T: La fotografía ocupa un lugar particular dentro del mercado del arte porque históricamente ha existido entre la reproductibilidad y la singularidad, entre el documento y la obra de arte. A medida que las prácticas contemporáneas se vuelven más experimentales y difíciles de categorizar, ¿cómo ves que lxs coleccionistas y las ferias redefinen lo que tiene valor dentro del arte fotográfico de hoy?

LM: La cuestión del valor en la fotografía siempre ha sido multifacética, precisamente por las complejidades de la edición y el uso. Lo que se siente diferente ahora es que los coleccionistas están más atentos a las ideas y estructuras que sustentan una obra, en lugar de centrarse únicamente en su formato o rareza. A medida que las prácticas se vuelven más interdisciplinarias, el valor se redefine desde el contexto y la intención artística.

Lxs coleccionistas se están involucrando más en cómo funciona una obra, ya sea como parte de una instalación, archivo o marco conceptual. En lugar de cuestionar en sí encaja en una definición tradicional de una fotografía. La mayoría de lxs grandes coleccionistas se inician en la fotografía dada su accesibilidad a través del precio. Ferias como The Photography Show juegan un papel importante en este cambio de percepción al presentar obras que ponen en primer plano estas prácticas expandidas y fomentan el diálogo entre artistas, galerías y coleccionistas.

T: La fotografía latinoamericana a menudo ha sido enmarcada a través de lecturas documentales o políticas por parte de instituciones internacionales. ¿Qué artistas contemporáneos o enfoques curatoriales crees que están complicando o escapando de esas expectativas?

LM: Durante mucho tiempo ha existido la tendencia de enunciar la fotografía latinoamericanadesde lo documental y político, a menudo aplanando un campo ricamente diverso en un conjunto estrecho de expectativas. Lo que se siente especialmente vital ahora es la creciente visibilidad de artistas y enfoques curatoriales que resisten activamente a esos límites. Artistas como Cecilia Paredes, Fabiola Menchelli y Lou Peralta, por ejemplo, abordan la fotografía a través del performance, la abstracción y el retrato de formas que expanden el campo. Paredes trabajando a través del autorretrato encarnado y camuflado que fusiona el cuerpo y el entorno. Menchelli a través de abstracciones basadas en procesos que resaltan la luz, el color y la percepción. Peralta a través del retrato que construye representaciones íntimas y matizadas de la identidad y la presencia. Sus prácticas tensan cualquier lectura singular o reduccionista de la producción fotográfica de las Américas.

Al mismo tiempo, lxs curadores están repensando cómo se contextualizan estas obras, alejándose del esencialismo geográfico o temático hacia narrativas matizadas y centradas en el artista. Este cambio no se trata de abandonar el compromiso político o histórico, sino de expandir el rango de cómo esas preocupaciones se pueden articular desde la forma, el proceso y la investigación conceptual así como la temática.

T: ¿Qué distingue a la Asociación Internacional de Marchantes de Arte Fotográfico (AIPAD) y a The Photography Show de otras ferias de arte contemporáneo en la actualidad? Particularmente, me gustaría ahondar en la forma en que abordan la fotografía no solo como un medio, sino como un campo en evolución de experimentación artística y discurso crítico.

LM: Lo que distingue a AIPAD y a The Photography Show es nuestro compromiso con la fotografía no solo como una categoría de mercado, sino como una fuerza crítica y cultural. Aunque la feria se basa en décadas de experiencia dentro de la comunidad fotográfica, está igualmente enfocada en el futuro: en cómo el medio continúa evolucionando y cruzándose con otras formas de práctica artística. Reunimos a galerías que están comprometidas con sus artistas y con el discurso que rodea la obra. The Photography Show no es simplemente un lugar para ver y adquirir obras, es un espacio para el intercambio, el cuestionamiento y para repensar lo que puede ser la fotografía.

 

NY, NY : AIPAD preview day 2025. Fotografía de Erica Price
NY, NY : AIPAD preview day 2025. Fotografía de Erica Price
NY, NY : AIPAD preview day 2025. Fotografía de Erica Price

NY, NY : AIPAD preview day 2025. Fotografía de Erica Price

En un presente atravesado por la sobreproducción visual, la fotografía ha desbordado sus fronteras tradicionales y transformado las formas en que producimos, circulamos y consumimos imágenes. En Terremoto conversamos con Lydia Melamed Johnson, directora ejecutiva de AIPAD (Asociación Internacional de Marchantes de Arte Fotográfico) y directora de The Photography Show, con motivo de su 45ª edición. A partir de esta conversación, reflexionamos sobre los criterios que hoy otorgan permanencia y valor a lo fotográfico frente a la inmediatez contemporánea, analizando cómo las prácticas artísticas de América Latina están desestabilizando las expectativas curatoriales del Norte Global.

Terremoto: The Photography Show parece estar expandiéndose más allá de una comprensión tradicional de la fotografía, abarcando la instalación, las prácticas de archivo, la imagen en movimiento, los enfoques escultóricos y relaciones más experimentales con la imagen. ¿Cómo entiende la feria en sí “lo fotográfico” hoy en día, y qué tipo de prácticas están ayudando a expandir o desestabilizar esa definición?

Lydia Melamed Johnson: AIPAD siempre ha visto la fotografía como algo vivo y cambiante en lugar de algo estático. Hoy en día, la fotografía se trata menos de una técnica o material en particular y más sobre cómo pensamos en las imágenes, el tiempo y cómo el público las experimenta. A lo largo de la feria, los artistas están expandiendo lo que puede ser la fotografía y cómo podemos pensar sobre ella. Están utilizando la instalación, la imagen en movimiento, la escultura, los archivos y las herramientas digitales de formas que generen una tensión más allá de la idea convencional de “lo fotográfico”. Estas obras desafían la idea de que la fotografía es una cosa única y estable. En su lugar, la muestran como algo flexible y moldeado por el contexto, la presentación y la interpretación.

T: Vemos a muchos artistas alejarse de la fotografía concebida como documentación y acercarse hacia la ficción, la especulación y la construcción de narrativas. ¿Por qué crees que la fotografía se ha convertido en un espacio tan fértil para imaginar realidades en lugar de registrarlas?

LM: La ficción siempre ha estado presente en la fotografía; así que, esto no es algo nuevo. Si bien hay una evolución en las herramientas que se utilizan, la fotografía siempre ha sido un medio técnico, uno que tiene la capacidad de iluminar pero también de oscurecer.

Esta siempre ha estado animada, hasta cierto punto, por una tensión central entre la presunción de su objetividad y la realidad de que las imágenes son construidas y nunca neutrales. En un momento en que las imágenes son ubicuas y la confianza en la evidencia visual es cada vez más frágil, hemos notado el interés de lxs artistas en interrogar en lugar de afirmar la documentalidad de lo fotográfico. La ficción se convierte en una herramienta poderosa, no como un escape de la realidad, sino como una forma de exponer cómo las realidades son construidas, mediadas y, a veces, manipuladas, permitiendo abordar historias que están incompletas o reprimidas, e imaginar futuros que aún no son visibles.

T: Gran parte de la creación de imágenes contemporáneas existe hoy en condiciones de exceso: producción interminable, scrolling, repetición, visibilidad algorítmica. En ese panorama, ¿qué le da presencia o permanencia a una imagen hoy en día?

LM: En un panorama definido por la sobreproducción y la circulación constante, la presencia ya no está garantizada únicamente por la visibilidad. De hecho, a menudo ocurre lo contrario, las imágenes corren el riesgo de volverse intercambiables o de ser aplanadas por la sobreexposición y la circulación interminable impulsada por los algoritmos de contenido.

Lo que le da presencia a una imagen hoy en día es a menudo su capacidad para resistir ese flujo. Esto puede suceder a través de la materialidad, la escala, modos inesperados de exhibición y también por medio de la profundidad conceptual y la intención. Una imagen que le pide algo al espectador, sea una reacción o una reflexión, puede crear una impresión duradera y permanente. Cada vez más, vemos a artistas creando condiciones para el encuentro en lugar de simplemente producir imágenes, y ese cambio está reconfigurando cómo pensamos sobre lo que es permanente.

NY, NY : AIPAD preview day 2025. Fotografía de Erica Price

T: La fotografía ocupa un lugar particular dentro del mercado del arte porque históricamente ha existido entre la reproductibilidad y la singularidad, entre el documento y la obra de arte. A medida que las prácticas contemporáneas se vuelven más experimentales y difíciles de categorizar, ¿cómo ves que lxs coleccionistas y las ferias redefinen lo que tiene valor dentro del arte fotográfico de hoy?

LM: La cuestión del valor en la fotografía siempre ha sido multifacética, precisamente por las complejidades de la edición y el uso. Lo que se siente diferente ahora es que los coleccionistas están más atentos a las ideas y estructuras que sustentan una obra, en lugar de centrarse únicamente en su formato o rareza. A medida que las prácticas se vuelven más interdisciplinarias, el valor se redefine desde el contexto y la intención artística.

Lxs coleccionistas se están involucrando más en cómo funciona una obra, ya sea como parte de una instalación, archivo o marco conceptual. En lugar de cuestionar en sí encaja en una definición tradicional de una fotografía. La mayoría de lxs grandes coleccionistas se inician en la fotografía dada su accesibilidad a través del precio. Ferias como The Photography Show juegan un papel importante en este cambio de percepción al presentar obras que ponen en primer plano estas prácticas expandidas y fomentan el diálogo entre artistas, galerías y coleccionistas.

T: La fotografía latinoamericana a menudo ha sido enmarcada a través de lecturas documentales o políticas por parte de instituciones internacionales. ¿Qué artistas contemporáneos o enfoques curatoriales crees que están complicando o escapando de esas expectativas?

LM: Durante mucho tiempo ha existido la tendencia de enunciar la fotografía latinoamericanadesde lo documental y político, a menudo aplanando un campo ricamente diverso en un conjunto estrecho de expectativas. Lo que se siente especialmente vital ahora es la creciente visibilidad de artistas y enfoques curatoriales que resisten activamente a esos límites. Artistas como Cecilia Paredes, Fabiola Menchelli y Lou Peralta, por ejemplo, abordan la fotografía a través del performance, la abstracción y el retrato de formas que expanden el campo. Paredes trabajando a través del autorretrato encarnado y camuflado que fusiona el cuerpo y el entorno. Menchelli a través de abstracciones basadas en procesos que resaltan la luz, el color y la percepción. Peralta a través del retrato que construye representaciones íntimas y matizadas de la identidad y la presencia. Sus prácticas tensan cualquier lectura singular o reduccionista de la producción fotográfica de las Américas.

Al mismo tiempo, lxs curadores están repensando cómo se contextualizan estas obras, alejándose del esencialismo geográfico o temático hacia narrativas matizadas y centradas en el artista. Este cambio no se trata de abandonar el compromiso político o histórico, sino de expandir el rango de cómo esas preocupaciones se pueden articular desde la forma, el proceso y la investigación conceptual así como la temática.

T: ¿Qué distingue a la Asociación Internacional de Marchantes de Arte Fotográfico (AIPAD) y a The Photography Show de otras ferias de arte contemporáneo en la actualidad? Particularmente, me gustaría ahondar en la forma en que abordan la fotografía no solo como un medio, sino como un campo en evolución de experimentación artística y discurso crítico.

LM: Lo que distingue a AIPAD y a The Photography Show es nuestro compromiso con la fotografía no solo como una categoría de mercado, sino como una fuerza crítica y cultural. Aunque la feria se basa en décadas de experiencia dentro de la comunidad fotográfica, está igualmente enfocada en el futuro: en cómo el medio continúa evolucionando y cruzándose con otras formas de práctica artística. Reunimos a galerías que están comprometidas con sus artistas y con el discurso que rodea la obra. The Photography Show no es simplemente un lugar para ver y adquirir obras, es un espacio para el intercambio, el cuestionamiento y para repensar lo que puede ser la fotografía.

NY, NY : AIPAD preview day 2025. Fotografía de Erica Price