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10.08.2015

Beatriz Santiago Muñoz

Un diálogo con la artista puertorriqueña Beatriz Santiago Muñoz sobre sus proyectos recientes enfocados en espacios post-militares, la historia política de la flora puertorriqueña y la circulación y mutabilidad de los objetos en las religiones sincréticas del Caribe.

Nocturne 2

Catalina Lozano: No me parece que el shock sea una avenida de aproximación a tu trabajo. Al verlo, siento que hay algo que ha sido muy digerido, la forma y el contenido se necesitan porque han crecido juntos; el medio en el que trabajas y las estructuras narrativas no reflejan un estado de disrupción y, sin embargo, muchas veces sí visitan y revisitan estados de excepción, lugares normativizados que en ocasiones dejaron de serlo (como las bases militares o las cárceles) a través del espacio o de sujetos que los habitaron o los habitan. ¿Sientes que este tema del shock pueda de alguna manera dialogar con tu forma de ver la historia del Caribe y tu práctica artística?

Beatriz Santiago Muñoz: Pienso en la doctrina del shock (en los términos de Naomi Klein) como un mecanismo de presión, pero no como un fin en sí mismo. Recientemente he estado leyendo los textos de Saskia Sassen, en particular Expulsiones (2015), en donde analiza los movimientos del capitalismo avanzado y las expulsiones y exclusiones —de la economía, de la vida, de todo— como uno de sus aspectos estructurales. La crisis de refugiados, los suicidios a raíz de políticas de austeridad, la industria carcelaria, todos son sistemas que resultan de unos movimientos sistémicos del capital.
Mi trabajo no parte de un análisis económico; es un trabajo intuitivo, con una lógica poética de observación sensorial y material—pero me interesa la relación entre las formas, lo que se percibe a través de los sentidos, los rastros materiales, las construcciones, el paisaje. Todo eso que no se puede describir con palabras. Por su parte, los sistemas políticos y económicos se describen usualmente de maneras más abstractas, numéricas, sistemáticas, o a través de lenguaje teórico.

Folc5

CL: Un caso en el que en tu obra estas observaciones son muy visibles es Folc-Industrial (2011) en donde retomas el motivo de La salida de los obreros de la fábrica (c. 1895) de los hermanos Lumière. Harun Farocki, en 1995, había retomado esta escena para hacer un ensayo sobre la representación del trabajador dejando la fábrica en el cine, hablando de “una imagen como una expresión que se usa tan seguido que puede ser entendida ciegamente sin ser vista”(1). Las implicaciones de estos trabajadores saliendo de la fábrica han cambiado históricamente a medida que el trabajo ha ido normativizando cada vez más la vida.

BSM: En el pietaje de Folc-Industrial, un proyecto que fue comisionado para la Bienal do Mercosul de 2011, se describe la salida de una fábrica en Caxias do Sul, Brasil. Es una fábrica llamada Randon que fabrica camiones, desde la fundición del metal hasta el detallado. La fábrica es como una ciudad que nunca duerme, con tres turnos de ocho horas. Jamás hay una salida definitiva de la fábrica. Todos los que viven en Caxias do Sul tienen alguna relación con la fábrica: abuelos, padres, madres, hermanos, todos han trabajado, trabajarán o se resisten a trabajar allí. Las imágenes describen la forma de la fábrica—las formas que ésta hace en el tiempo, cómo reglamenta el espacio. Al salir de la fábrica, los trabajadores no se encuentran en una acera, en un espacio común, libre, en donde quizás pudiesen hablar, organizarse, conocerse como trabajadores. Van directamente a autobuses privados, operados por la misma fábrica, que los conducen exhaustos a sus hogares. Este es un cambio sutil pero importante desde esa representación indicial de este momento, creada por los hermanos Lumière hace más de 100 años. Esta es una transformación formal, material, sensorial, que tiene consecuencias políticas reales y consecuencias en la formación de sujetos.

CL: En su ensayo, Farocki hace constante referencia a la relación entre fábrica y prisión o correccional, entre trabajo y la disciplina del fascismo. Estos son espacios normativizados que corresponden a una forma de organizar la vida en el capitalismo, de contener la resistencia. Pensando en tu proyecto Prisoner’s Cinema (2013), sobre el artista Elizam Escobar, ¿crees que el diario –o anti-diario– del artista en la cárcel sea una forma de resistencia poética a este orden biopolítico?

BSM: Elizam Escobar estuvo en prisión por motivos políticos por 19 años y medio. Comencé el proyecto preguntándole sobre el espacio de la prisión. La creación de subjetividad, los procesos de pensamiento, la atención hipersensorial a todos los aspectos de la prisión me parecían estados excepcionales. Un día, a mitad de conversación, me paró en seco y me dijo: la prisión no es tanto sobre el control del espacio, sino sobre el control del tiempo. Todos los tiempos están ocupados: hay una cuenta, un trabajo inútil, un movimiento de un lado a otro, la cuenta otra vez. Todo esto es una manera también de ocupar y reordenar el pensamiento. Además de ser estructurado por otro, es igualmente incierto y arbitrario. Llega la visita y quizás la veas o no, hoy te mueven de prisión sin aviso, mañana te quitan “privilegios”, no siempre se sabe por qué. Las palabras que se escuchan en Prisoner’s Cinema son un diario de la relación entre el lugar, el tiempo de la prisión, y el pensamiento.

Still from Prisoner's Cinema (2013) HD VideoElizam Escobar as a vejigante.

CL: Respecto a esa observación de los rastros materiales y sensoriales y la historia de la que hablabas antes, me interesa en particular ahondar en el caso de Haití, una población marcada por ser inequívocamente «los condenados de la tierra», en donde realizaste Nocturne (2015) (2). Hace 5 años, Haití sufrió un desastre natural enorme, pero es un caso en el que no estoy segura para qué pudo servir el shock en términos del avance del capitalismo neoliberal; tal vez tú tengas una idea más clara o una opinión de cómo todo el aparataje de ayudas se puede volver parte del problema también… La precariedad se hizo aún más aguda; el pensamiento místico a fuerza absorbe esta calamidad y la integra en su necesaria mediación entre lo material y las fuerzas invisibles. Con esta pregunta quisiera pensar en cómo el cambio es absorbido.

BSM: Amy Wilentz, escritora norteamericana que vivió en Haití por mucho tiempo, recientemente publicó un libro titulado Farewell, Fred Voodoo… (2013). En una entrada de su blog, Wilentz dice respecto a las ayudas ofrecidas por la comunidad internacional tras el terremoto: «the $14 billion pledged has never entirely materialized. About 50 percent was disbursed. Of the humanitarian aid, according to a 2013 piece in The Guardian, about 94% went to ‘the donors’ own civilian and military entities, UN agencies, international NGOs, and private contractors.” In addition, “36% of recovery grants also went to international [groups].” (3)

Other uses2

Wilentz describe cómo la crisis se convierte en una industria y cómo gran parte de los dineros de desarrollo fueron destinados a levantar hoteles y traer negocios a partes de Haití que ni siquiera fueron afectadas por el terremoto (4).
Muy por debajo de todo este andamiaje, que comienza con algoritmos entre oficinas de banqueros e inversionistas, está la vida a nivel del suelo, la realidad material y sensorial producto de estos movimientos económicos. Allí se ven claramente todos estos efectos que el primer mundo barre de su vista con movimiento masivos de bienes a través de los océanos. A Haití va a parar un universo de desperdicio y basura, desde los teléfonos Nokia de hace 3 temporadas hasta todas las camisetas con logotipos y consignas que generan las iglesias, las ONGs y los universitarios norteamericanos. Los excluidos de la economía global, mil veces castigados, reciben y transforman toda esta masa inservible, recuperando lo que sirve. La resistencia a esta lógica es al nivel de la transformación de una cosa en otra mediante la voluntad poética, el pensamiento místico, posiblemente el trance. No propongo esta realidad como una práctica de resistencia efectiva, pero sí como un archivo de maneras de pensar y vivir, del pensamiento irracional que permite grandes brincos.
Recientemente cuando estuve en Haití, durante sólo 10 días se me hizo más clara la relación entre los sueños, el pensamiento místico y procesos políticos y económicos que en otros lugares tienen una pátina de racionalidad, pero no lo son. No lo son en ningún lugar, pero en Haití esto se hace evidente—es un país de excluidos, de humanos castigados por este sistema de una manera brutal. En Haití hay dos negocios omnipresentes: la barbería o estilista y la lotería. La lotería no es un juego irracional en Haití, es la opción más razonable y probable para salir de la pobreza catastrófica inmediata.

Mi trabajo siempre parte de un tiempo de observación—trato de volver a unir el pensamiento poético, la forma, lo material y lo sensorial con los procesos políticos, económicos. Realmente lo que pienso es que éstos están siempre unidos—para participar de un sistema económico que excluye de maneras crueles y brutales y que lo transforma todo en posible ganancia, junto a los algoritmos que crean nuevos mercados basados en pronósticos de pérdidas… esto es un marasmo de pensamiento místico poético, más raro que el vodou haitiano.

CL: El contexto puertorriqueño, que es tan diferente, presenta formas de explotación económica, militar y ecológica que están muy presentes en tu trabajo, pero que aparecen a través de sus rastros materiales, muchas veces reabsorbidos por la naturaleza o reapropiados para otros usos.

BS: En Puerto Rico, igual que en Grecia, en España, en donde sea que la deuda ha sido devaluada, han entrado inmediatamente los llamados “fondos buitre”, a comprar, a especular—ya son dueños de gran parte de la deuda. Ésta no es un fin en sí mismo, el fin es el control que se gana sobre el país cuando eres dueño de la deuda. Es un mecanismo de presión. Frecuentemente, como lo es en el caso de Puerto Rico— estos son gobiernos débiles que representan oligarquías locales, y están dispuestos a entregar los bienes públicos y comunes, los derechos laborales, etc…a cambio de más financiación. Pero que pasen de oligarquías locales a inversionistas extranjeros no le hace gran diferencia a la mayoría de puertorriqueños que viven bajo el nivel de pobreza y tienen muy poco acceso a inversión de cualquier tipo. Estos llevan parte del siglo XX construyendo economías informales, en gran parte ligadas al narcotráfico—capitalistas armados y con sus propios sistemas de transporte y ley. Quizás esto es una lección para todos. ¿Como podríamos crear sistemas comunales, cooperativos, paralelos a los bienes públicos?
Los principios sobre los cuales se erigen estos sistemas de deuda, presión, y privatización no son nada racionales. Operan como una anti-poética del orden y la ganancia que convierte la vida misma en ficha de canje. En Puerto Rico todo esto se conecta con otra crisis, la que está produciendo el cambio climático. Una sequía está afectando gravemente a la pequeña e incipiente agricultura orgánica local, pero el turismo de lujo sigue consumiendo salmón de Alaska sin problemas. La pesca local está contaminada por 60 años de bombardeos de la marina de guerra de los EEUU, a pesar de que las tierras bombardeadas y contaminadas son ahora presentadas a los visitantes como “reservas naturales”. No se recomienda a los turistas que se desvíen de la vereda marcada, pues puede que descubran una que otra bomba sin detonar.

CINE3

Otros usos, Post-military Cinema, y Ojos para mis enemigos (2014), todos fueron filmados en los terrenos de la antigua base naval estadounidense Roosevelt Roads. Todas las imágenes que tenemos de este lugar parten del régimen visual-militar del drone, la vista aérea, la imagen de dominación de una extensión de terreno monumental. Para poder imaginar otra vez este territorio, quizás debemos resistir estas formas visuales, romper esta lógica racional de la cámara, bajarla a la escala humana (¡o la escala de las iguanas invasivas!), reducir su campo, doblarla, proponer otra forma de ver y entender el lugar. Ya no como una ruina de la historia militar de 60 años de ocupación, ni del cultivo masivo de la caña, sino de una naturaleza monstruosa, ya diez años en camino a ser otra vez un bosque. Pero ahora es un bosque descontrolado, en donde el algodón crece demasiado alto para ser útil a una economía masiva, los perros corren en manada cazando iguanas y los almendros y abejas se apoderan del antiguo cine, creando otro tipo de cine en su interior.

CL: En La cabeza mató a todos (2014), me interesa que la idea de trabajo vuelve a tu obra pero esta vez para subvertir el orden capitalista militarizado a través el trabajo con fuerzas que no son normalmente consideradas como efectivas en occidente.

La cabeza 2

BS: La cabeza mató a todos imagina un conjuro para destruir las industrias militares. ¿Cómo poder resistirse a una ocupación militar, a un radar, a una fuerza anti-inmigración costera? Los conjuros utilizan la fuerza de la palabra, del paquete mágico (5), del pensamiento para armar y destruir. No es tan raro esto. Las Nike funcionan igual. Las Nike…son uno de los “paquetes mágicos” de la cultura global, masiva. Para muchos funcionan más allá de los límites del pie y parecen tener poderes trascendentales. A mi me interesa crear otro tipo de paquete mágico, imágenes, poéticas, maneras de ver y pensar que se puedan enfrentar a todos estos sistemas económicos y políticos, no en el plano racional, sino en el plano poético.

Notas:
(1) Harun Farocki, Arbeiter verlassen die Fabrik (1995), video blanco y negro y color, 36’. Tradución de la cita de Catalina Lozano.
(2) Ver Beatriz Santiago Muñoz, “Tout Bagay”, en Catalina Lozano (editora) Lo que no sirve se olvida, Burdeos, CAPC, 2015.
(3) http://amywilentz.com/four-years-after/ Visitado el 4 de agosto de 2015.
(4) En este reportaje de propublica se explica cómo la ONG que más fondos recogió para “ayuda a Haití” desperdició gran parte de este dinero en sus gastos administrativos y problemas institucionales. https://www.propublica.org/article/how-the-red-cross-raised-half-a-billion-dollars-for-haiti-and-built-6-homes Visitado el 4 de agosto de 2015.
(5) Se refiere al paké (en creole haitiano) o «paquete», un conjunto de materiales u objetos atados con un retazo de tela que contiene y transmite la energía cósmica, dentro de la práctica del vodou.

 

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