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Blog - Caracas - Venezuela

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06.05.2022

«Un lugar secreto, sombras en el bosque», exhibición de Francisco Pinto en el Museo Afroamericano, Venezuela

Hasta el 22 de mayo de 2022 en el Museo de Arte Afroamericano, Caracas

PRESENTE  DE  REFLEJOS

Los espacios existen como también existe el tiempo.  Hay un tiempo regulado por el reloj y medible por cualquier medio físico. Tiempo pasado, presente y futuro. Hay tránsitos en el tiempo, y tiempos de transición: libres, alterados, cortos, extensos, densos, compactos. En cualquier período histórico, existen los llamados espacios en el tiempo; en ellos, la conciencia individual establece vínculos que transcienden el tiempo real y su cronología regular. Son espacios indefinidos, reservados, y exclusivos para aquellos asuntos de nuestro mundo interior. Son territorios de dimensiones incomparables, son lugares donde resulta inverosímil poner el reloj en hora.

Francisco Pinto, distingue estos espacios en el tiempo, preexisten entre un pasado indeterminado y circunspecto. Personifican un pasado ancestral e imborrable que implica vivir espacios temporales de imaginación, creatividad, reivindicación, expresión y manifestación. Son estancias útiles para procurar un mensaje al mundo contemporáneo. Espacios en el tiempo colmados por los instantes de un yo manifiesto en plena observancia: de voces calladas que gritan en vibrantes texturas multicolores; de paisajes que transcienden ante los credos y los rituales, la cacería y las ceremonias; entre la vida plena y cualquier sometimiento; entre el ser libre y la esclavitud indiferente.

UN LUGAR SECRETO, SOMBRAS EN EL BOSQUE, es la sexta exposición individual de Francisco Pinto. Una antología en técnicas y en contenido. Un recorrido donde pasamos del dibujo al collage, de la pintura al ensamblaje, donde interactuamos con las instalaciones y los objetos descontextualizados, y nos maravillamos con los recientes impresos digitales. Allí, observamos contenido social y cultural, historia y futurismo, identidad y humor, fe y costumbrismo, reclamo y denuncia social. Una exposición que señala aquel tiempo lóbrego, que identifica la estancia que utiliza nuestro artista para introducir el reloj, y dejarnos a conciencia, la luz encendida.

Una pasión plástica que en conjunto podemos contextualizar en la historia de Venezuela y el Caribe, a partir del siglo XV. Tiempo de navegantes y exploradores, españoles y portugueses. Encuentro de culturas entre Europa, África y América: conquistas, colonización, religión, creencias, trata de personas, esclavitud, comercio, integración social, mestizaje, gastronomía, costumbres, ciencia y sociedad. Francisco Pinto, menciona tres rasgos esenciales: “plantaciones, servidumbre y cimarronaje”; además se expresa diciendo: “El hoy con el pasado, para expresar las referencias con el presente, símbolos, libros, rituales, objetos ceremoniales, cuadros, artistas, publicidad, marketing…. Pintar es escribir y hacer lecturas, es registrar, es respirar, ilusionar.”

La figura humana y su entorno se convierten en ejercicio recurrente para Francisco Pinto; quien concentra su atención en la naturaleza de las imágenes ─objetos─ y las ilustraciones ─formas─, y ajusta su trabajo en la representación idealizada de diversos personajes y accesorios externos, transmitiendo así, una nueva apariencia sobre los objetos e imágenes originales: cabezas, brazos, piernas, labios, utensilios, armas o cualquier accesorio personal. Un conjunto de obras realizadas en soporte y técnica collage, que acentúan el montaje formal y conceptual del contenido artístico entre el tiempo pasado y un futurismo realzado. “Una narrativa fascinante donde realidad y ficción se unen en la Naturaleza del Nuevo Mundo. La construcción de una súper raza nueva mejorada, un mundo de estereotipos entre aborigen y futurista, seres humanos extraídos de su origen tras la colonización y la esclavitud, que aludiendo sus mutilaciones incorporo prótesis biónicas y restituyo su imagen corporal, son a la vez humano y cíborg, que emergen como figuras de acción e ídolos atemporales.”

En esta muestra antológica UN LUGAR SECRETO, SOMBRAS EN EL BOSQUE, la producción y el hecho museológico son inéditos. Francisco Pinto se vale de algunas piezas ─obras─ que son íconos referenciales de su hacer artístico y desde ellas articula un nuevo guion museográfico que supera las cincuenta obras en exposición. Son muchos los objetos, en cantidad y cualidades plásticas, formatos y dimensiones, en materiales y recursos técnicos. Entre tantos objetos musealizados distinguen obras con aditamento fetichista, ritual, coloquial, histórico, futurista, social, costumbrista, bibliográfico, botánico e incluso mágico.

 “El Negro Miguel, es ejemplo de conciencia y acción de lucha, fue quien lideró la primera insurrección de esclavos en Venezuela, entre 1552 y 1553.”, nos comenta Francisco Pinto, eufórico e inspirado. Son notorios los referentes de activismo contra sus amos y sometedores; la historiografía colonial venezolana, el Caribe y África, tiene en ellos un discurso de libertad y rebeldía contra toda forma de opresión, como consta en las crónicas de Fray Pedro de Aguado, Fray Pedro Simón, José de Oviedo y Juan de Castellanos, entre otros; que aún en nuestro siglo XXI persiste en algunas regiones del mundo civilizado. En el contexto de su época las acciones del Negro Miguel o “Rey Miguel”, junto a otros líderes antiesclavistas, activos hasta el siglo XIX, obligan a reconocerles como símbolos en diversas luchas antiesclavistas de americanos, africanos y de la población indígena, y sus descendientes; en contra de los conquistadores y los colonizadores europeos.

En la obra artística contemporánea de Francisco Pinto persiste un enunciado tácito, sobre un contexto histórico referencial. En el recorrido iniciado desde 2011 existe una búsqueda constante, hay mucha indagación y resultados visibles. Obras signadas por un lenguaje propio, con significado social y valor cultural.  Desde la experiencia reciente ultimamos que: la energía global contenida en los diferentes escenarios expositivos ─adicionando el potencial informativo de obra elaborada y obra descontextualizada─ emana en el observador sobre el acto mismo de la percepción, no de lo representado textualmente sino de la reacción ante la carga de memoria que representa el producto musealizado, en pensamientos, recuerdos, historia, identidad, cultura y civilización, frente a nuestros antepasados, el conocimiento de lo global  y el tiempo real.

Para Francisco Pinto es esencial trabajar y generar obra sobre los contenidos latentes del objeto-mensaje. Una labor previa a la representación, una tarea de espera y constancia diaria, para expresar un contenido que únicamente es articulado por medio de la representación y la materialización in situ. Creando un marco sensorial absoluto: obra, público, percepción e interpretación. Así, la propia museografía le confiere a la exposición el marco referencial para un mensaje que el artista fundamenta en su trabajo como eje formativo de acción social; que actúa en el presente para no olvidar las circunstancias y realidades que la historia ha dejado en las páginas de los libros.

Ante cualquier tipo de crítica expresada sobre la obra de Francisco Pinto es innegable reconocer que su labor creativa, su ejercicio plástico y sus enunciados pictóricos, son una actividad de expresión voluntaria que deriva en todo sentido de una interpretación personal vinculada con la historia de Venezuela y la América Colonial, vinculando el registro de antepasados africanos y portugueses. Es decir, el consciente creativo de nuestro artista posee información de extraordinaria fidelidad, basada en experiencias de ascendencia familiar y contextual, llevadas artísticamente hasta el tiempo presente.

“Mi obra, es como un punto y coma, sin llegar al punto y aparte”, Francisco pinto hace una pausa y da continuidad. Y, en tal sentido, el resultado de UN LUGAR SECRETO, SOMBRAS EN EL BOSQUE, es la expresión de una convicción individual, frente a las Artes, el sentido de Libertad y la vida contemporánea, una línea discontinua que existe entre el espacio y el tiempo, en permanente búsqueda de diálogo y respuestas. Una búsqueda que permite hacer observaciones y entender que, esta exposición antológica presentada Galería Ágora. en el Museo de Arte Afroamericano de Caracas, Venezuela, (marzo – mayo de 2022), mantiene encendida una luz para enfocar las sombras que guarda la historia del mundo, y supone, en la noción espacio-tiempo: un lugar real y su reflejo contextual.

 

En la ciudad de Ourense, abril 14 de 2022 – 5782

Comisario, José Francisco Cantón y Fernández

Orden del Templum de Ourense por la Cultura Iberoamericana

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