fbpx

Issue 6: Shadows

Oliver Martínez-Kandt

Reading time: 13 minutes

A
A

01.06.2016

A discussion with contemporary Nicaraguan Artists

El curador mexicano Oliver Martínez Kandt habla con los artistas nicaragüenses Raúl Quintanilla, Patricia Belli, Fredman Barahona, Darling López y Alejandro de la Guerra sobre su relación con las urgencias sociales, ecológicas y culturales de su contexto.

1 XBN FOG JUNE BEER

Cuando comencé a viajar a Managua –como curador en preparación de la Bienal X de Nicaragua (2016)– para entrevistarme con artistas nicaragüenses de distintas generaciones, encontré una activa producción de proyectos, encuentros, exposiciones, conciertos, acciones, lecturas y talleres. El siguiente collage de entrevistas con artistas generadores de pensamiento creativo, visual y conceptual en Nicaragua, reflejan un espacio de discurso en expansión y en continuo cambio, que a su vez se implementa para hablarle a otras realidades a nivel mundial. Estas conversaciones reflejan la importancia de convivir de una manera receptiva con nuestro entorno y de re-configurar los paradigmas del arte en Centroamérica y Latinoamérica.

2 XBN FOG

RAUL QUINTANILLA

Oliver Martínez Kandt: En los 90´s existió la ArteFactoria, un espacio de producción y pensamiento artístico. ¿Cómo surgió el proyecto, en qué circunstancias?

Raúl Quintanilla: ArteFacto surge en 1990, producto de toda una movida que se inicia en 1985 durante la Revolución Sandinista con el Grupo Raymundo y Todo el Mundo. Inicialmente la idea fue hacer un grupo de reflexión. En Nicaragua hay toda una tradición de grupos artísticos que se origina en los años 20 con el movimiento de vanguardia nicaragüense y que sigue después, ya más relacionado a las artes visuales, con el grupo Praxis y el grupo Gradas. El espacio se convierte rápidamente (bajo la influencia del pensamiento de Hakim Bey) en una zona autónoma temporal, que es muy diferente a la idea de grupo con sus miembros fijos e ideas graníticas.

Artefacto surgió cuando se perdió la Revolución Sandinista y retornó el Neoliberalismo con la inmaculada figura de Doña Violeta y la inmunda figura de Arnoldo Alemán como alcalde de Managua. Inmediatamente se procedió al re-branding de Nicaragua. Se borró todo indicio de la revolución: Murales, pintas, vayas, monumentos.

Artefacto asume desde sus inicios una política contra-cultural que se opone al Nuevo Sistema capitalista nicaragüense. Para esto se contó con un espacio expositivo sin censura alguna, a ArteFactoria. Se produjo también la publicación Artefacto, de la cual sacamos 20 números. Allí dimos a conocer el nuevo arte que estaba surgiendo en Centroamérica y en el resto del mundo. La empresa fue colectiva. Y por último, se contó con la alianza del poeta Carlos Martinez Rivas, cuya obra es bastante desconocida.

3 XBN FOG

 

OMK: ¿Cómo fue la transición de ArteFacto a Estrago y posteriormente a Malagana?

RQ: Artefacto duró 10 años. Luego vimos que era necesario seguir y conformamos una nueva zona ZAT. Ese fue Estrago. En ese periodo publicamos 5 revistas, publicamos el libro El Güegüense, en una versión marxista del Doctor Alejandro Dávila Bolaños, que fue asesinado por la guardia somocista en 1978.

Malagana comenzó como un club escolar de cine aburrido y eventualmente se convirtió en una ZAT, que es lo que es ahora. No hay miembros fijos y cuando dos se reúnen ya aparece la zona, como si fuera el espíritu santo. Se habla, se hace, se vuelve a hablar, se ve cine, se hace ruido, se escucha ruido, así mas o menos.

OMK: ¿Cuáles son los métodos para construir discursos artísticos críticos en Nicaragua?

El discurso critico existe desde los 90 y ha seguido hasta ahora. Desde Malagana hemos hecho muestras criticando la política nacional en contra de las mujeres y el aborto, también hicimos una muestra, “Dejad que las niñas vengan a mi” que criticaba el turismo sexual que se sigue dando en la ciudad de Granada, sin que pase nada. También se hizo una muestra en contra de la terrible idea de hacer un canal interoceánico en Nicaragua. Nunca tuvimos ningún tipo de problemas al hacerlas en espacios autónomos. El rock si se ablandó. De una postura contra-cultural en los 90 pasó a lo ecológico ahora, es un refugio y es mas fácil conseguir la lana si tenés un discurso verde, aún cuando sea por oportunismo. En fin, no hay nada malo con los vegetales.

Acá el que quiere hacer algo, lo hace. También existe la auto-censura y el no querer quemarse demasiado. Ahora estamos organizando una muestra centroamericana; serán 5 artistas de cada país (Panamá, Costa Rica, El Salvador, Honduras, Guatemala y quizás México) que se titulará “43”. La muestra exige ingenuamente una respuesta oficial a la desaparición de los estudiantes en Ayotzinapa en México. La haremos en alguna universidad, pues ninguna galería quiere quemarse con la Embajada de México. Veremos qué pasa, dijo el ciego.

6 XBN FOG

 

PATRICIA BELLI

OMK: ¿Cuál fue el contexto de donde surgieron EspIRA/la Espora, RAPACES, TACON y Adrede? ¿Cuáles son los retos para una educación artística en Nicaragua?

Patricia Belli: EspIRA nació de una coyuntura, un cruce entre la bienal nicaragüense de pintura y sus jurados internacionales y las aspiraciones locales del medio artístico, que incluía, de manera prominente, a la escuela nacional de artes plásticas. El jurado premió una pieza que no era una pintura-cuadro, sino un objeto pintado y eso detonó unos conflictos muy fuertes entre los artistas, la escuela, el instituto de cultura y la bienal, de gran resonancia y repercusiones. La bienal pasó de ser de pintura a ser de artes visuales, y yo decidí en ese momento hacer algo por la educación artística en el país. EspIRA se inició un mes después de mi regreso de estudiar en San Francisco, en los círculos de discusión critica.

RAPACES surgió seis años después de estar trabajando con círculos de discusión, haciendo muestras colectivas, abriendo el espacio para otros artistas y grupos centroamericanos. Fue entonces que vimos la sinergia y la necesidad de crear una residencia. Las dos primeras fueron en el 2007. Deben haber sido las residencias mas pobres del planeta, pero como se trataba de convivir y aprender, conocer, todos fuimos felices. Ese fue el año que conocimos a Javier Calvo y a Fabrizio Arrieta, a Calel, Andrea Mármol, Jaime Izaguirre, fue un año histórico…vinieron Dora Longo Bahía, Gillion Grantsaan, Keiko sato, Francisco Quezada, Luis Roldán y tantos otros maestros de una calidad humana desbordante.

TACON fue la articulación compleja de los círculos de discusión. Nació para fortalecer esos círculos mediante la incorporación de cursos de historia del arte, técnicas, etc. Sigue siendo la columna vertebral de EspIRA. Su formato de galería pop up nació para promover a los artistas que se forman en EsPIRA y luego no pueden mover su obra a otros espacios. Tenía el doble propósito de promover y de generar fondos para continuar educando nuevas generaciones de artistas. Pero con lo costosa que es la educación y los pocos recursos que logramos generar, esta última meta se vuelve utópica.

OMK: ¿Es el contexto nicaragüense un arquetipo dentro de la realidad centroamericana y latinoamericana?

4 XBN FOG

PB: Con algunos de los países centroamericanos tenemos muchas afinidades, pero con el resto de Latinoamérica no. Cuando voy a a otro país de Latinoamérica, siento las diferencias de forma aplastante, ya sea porque la pobreza se mide con otra escala, o porque se puede percibir la historia más claramente. En Nicaragua, debido a la historia política y la historia telúrica, estamos siempre comenzando. 

OMK: ¿Cuáles consideras que son los caminos para conocer más propuestas y comentarios desde perspectivas feministas y sin distinción de género para artistas jóvenes nicaragüenses?

Por iniciativa de la sociedad civil, en Nicaragua hay información acerca de género, y muchos esfuerzos encaminados a mejorar la salud sexual y reproductiva, incluyendo el estudio de la realidad simbólica. Los/as artistas no somos ajenos/as a esos esfuerzos. El problema, creo, es que el sistema nos cala y como artistas sufrimos los mismos vicios que aquejan al país, de modo que el nudo no es si hay acceso a la información, sino qué tanto querés escuchar, mirar, salir de la zona de confort. En EspIRA cuidamos mucho el asunto de la dominación, la discriminación de género, de clase, de todo…es una constante que atraviesa los proyectos, las dinámicas de trabajo, el análisis de las obras, y nos cuesta porque todo el problema está expresado precisamente desde nosotros mismos, se nos escapa…por eso, el trabajo colectivo es imprescindible, pues si algo que alguien expresa está cruzado por un mecanismo de discriminación, a alguien en el grupo le va a doler, y lo va a decir. Esa retroalimentación, que entre otros vicios persigue y cuestiona los discursos prefabricados, parece más importante que haber visto muchas exposiciones de trabajos de género.

8 XBN FOG

 

FREDMAN BARAHONA

OMK: Tus proyectos han hecho una revisión de tradiciones nicaragüenses, fusiones folklóricas de las culturas española e indígena que combinan teatro, danza y la música. Tu obra conlleva una relación con asociaciones para la equidad de género y pensamiento queer. ¿Cuál ha sido el interés original de tus proyectos en estas manifestaciones identitarias?

Fredman Barahona: La lectura cochona de los proyectos como Sólo Fantasía, Devenir Torovenado y Se la Bailo tienen un origen personal, tan sencillo como el haber crecido marica en un pueblo pequeño de Nicaragua y también están informados por exploraciones teatrales e hipótesis que nacen desde inquietudes antropológicas sobre los rituales que constituyen una idea de identidad nacional y cultural. Son especies de proyectos laboratorios que resultan performances híbridos, entre activismo radical y arte acción, tratando de empujar lo que considero mi practica artística en clave cuir o cochona hacia un territorio donde el cuerpo social y colectivo permita nuevas discusiones y nuevas formas de activismo.

Creo que es necesaria una revisión crítica de lo que se vende como el folclore; desenmascarar la hegemonía colonial en la educación en Centroamérica es absolutamente necesario y urgente. Una lectura cuir en nuestros territorios tendría que ser una lectura de ira y de denuncia, de actos radicales en respuesta al sistema de violencia estructural profunda de nuestras sociedades.

Hace 7 años comencé a realizar performances en las calles de mi barrio para generar tensión con nuestra cultura heterocentrista y la historia de revolución de Nicaragua, que continúa siendo un espacio difícil de navegar y poco amigable. Pero se han generado nuevos espacios de articulación entre activismo, arte y academia que antes no se encontraban; se dan en respuesta al proceso social que se ha venido desarrollando en conjunto con muchas organizaciones y compañeros que trabajamos en propuestas transdisciplinarias.

OMK: ¿Cuáles crees que sean los retos más complicados para hacer investigación artística desde un enfoque queer en Nicaragua y Centroamérica?

FB: El reto más complicado es lograr autonomía universitaria en Centroamérica, con nuestra interminable historia de gobiernos totalitarios y populistas, listos para cortar la educación integral que permita una verdadera liberación e independencia cultural y artística de un pueblo que sepa alzar la voz. Sin autonomía universitaria es difícil lograr un avance en estudios cuir en Nicaragua y Centroamérica.

OMK: ¿Qué representan las activaciones y performances en el espacio público en tus obras?

FB: Siempre me ha interesado llevar mi cuerpo al límite para alcanzar un cierto estado de éxtasis corpóreo; generar esto en el espacio público es mi manera de manifestar mis cuestionamientos de forma directa al público que me interesa. Creo que el arte está en las calles y en la vida diaria, por eso ahí están mis acciones -casi siempre en mi barrio, con la gente que me ha visto crecer, que reconoce que soy el cochón del barrio, de quien dicen que es artista pero para ellos sigo siendo el cochón, lo cual me pone contento. Me interesa generar dudas y fracturar la cotidianidad de mi entorno a través de mis intervenciones; es difícil pero satisfactorio.

7 XBN FOG

 

DARLING LÓPEZ

OMK: ¿Podrías comentarnos acerca de de tu trabajo con el lago Xolotlán de Managua? ¿Qué relaciones haces entre el Lago y el contexto natural en Nicaragua?

DL: Todo parte desde la nostalgia. Crecí en una ciudad que tiene la dicha de estar al lado de un lago, pero que desde 1927 esta contaminado por decisión de uno de los presidentes del país. Pienso que en todo lo que sucedía antes a las orillas de ese río: diversión, zambullidas, pesca. No haber sido parte de eso me genera la necesidad de usar esas aguas contaminadas de otras formas.

No abordo el tema del lago desde el aspecto ecológico. Sin embargo, es importante mencionar que en este lago aún se practica la pesca, que sirve de ingreso económico a varias familias. El lago aún posee una variedad de fauna, guarda una belleza que se siente y se ve a pesar de sus aguas turbias. Esto es lo que intento rescatar.

OMK: ¿Crees que el arte es un “arma para combatir” contextos sociales, culturales y naturales en Nicaragua?

DL: El arte lo que hace es un señalamiento; si fuera un “arma” no creo que esté muy cargada. Pero sí, los artistas, además de la producción de obra, están participando en otros movimientos y proyectos que se generan a partir del arte; creo que puede ser que esos sí sean un arma para generar algún tipo de incidencia.

OMK: ¿Existe una distinción de género para la producción de discursos artísticos y pensamiento crítico en Nicaragua?

Crítica es una mala palabra en este país, igual para hombres y mujeres. Considero que el arte es la herramienta en la que más libertad tenemos para expresar el pensamiento crítico y también para generarlo. Como aquí no se consume mucho arte, creo que no es considerado una amenaza, personalmente no me he visto limitada, pero eso tiene que ver con el sentido de mi trabajo, que son señalamientos más sutiles.

9 XBN FOG

 

ALEJANDRO DE LA GUERRA 

OMK: En “La caída”(2014) hiciste una reproducción uno a uno de la escultura ecuestre del Dictador Anastasio Somoza, erigida en una plaza de la capital. El proyecto representó una nueva caída de la figura del dictador. ¿Qué relación mantienen tus obras con las figuras de poder y la historia Nicaragüense?

Mi trabajo parte de un interés por la estetización del poder y esto implica ahondar más allá del contexto local, en la estética del poder como un lenguaje universal que todos leemos y vemos. Los paralelismos entre la estatua de Somoza en el 79 y la estatua de Lennin derrocada en Ucrania el año pasado son un ejemplo de cómo funcionan estos códigos. Hablar de los héroes, mártires y opresores de la historia de Nicaragua es hablar paralelamente de otros contextos, sobre todo cuando se visualiza la estética del poder que construyen o deconstruyen.

OMK: ¿Puedes contarnos los resultados de su presentación posterior a la 9a Bienal de Nicaragua?

Recuerdo que la primera vez que salí del país tenía como 17 años y cuando regresé un mes después -pasando la frontera-, no sabía cuál era el punto limítrofe. Miré en el camino una banderita roja y negra, en ese momento me sentí en casa.

Después de “La Caída” he comprendido muchas cosas de lo que implica sentirse parte de un acontecimiento, de ser parte de un sentido ideológico, pero sobre todo reconstruirlo. Y he entendido mucho sobre la incidencia de la semiótica y la estética de una bandera en el comportamiento humano.

OMK: Tu trabajo se ha inspirado en contradicciones de la historia reciente de Nicaragua y en valores de la sociedad que quedaron extintos. ¿Es complicado realizar proyectos que hacen comentarios críticos?

No me siento un cuestionador de lo que pasó en la historia pues no tiré ni una sola bala ni cargué sobre mis espaldas un herido ni tomé la foto del pájaro negro. Hablo desde hoy y creo que cuando hago algún comentario personal es desde la autocrítica que el arte te permite. Estoy intentando escarbar sobre los códigos estéticos, pero entiendo que desde la política no se permite la autocrítica, porque sos tachado. Por eso quizás a veces me siento como un hijo bastardo de la revolución.

10 XBN FOG

filter by

Category

Geographic Zone

date