Contemporary Art in the Americas Arte Contemporáneo en las Américas

Códice Starbuckstlán

Santiago Robles

Galería Libertad Querétaro, México 09/14/2018 – 12/30/2018

Santiago Robles, Códice Starbuckstlán. Lámina 1, Galería Libertad, Querétaro, 2018. Imagen cortesía del artista

Santiago Robles, Códice Starbuckstlán. Lámina 2, Galería Libertad, Querétaro, 2018. Imagen cortesía del artista

Santiago Robles, Códice Starbuckstlán. Lámina 3, Galería Libertad, Querétaro, 2018. Imagen cortesía del artista

Texto a tres voces

Lámina 1. Los reyes de la Triple Alianza (Voz en off/Narrador)

Sentados, tres caciques. Los tres tlaloque de la Triple Alianza conformada por Tenochtitlán, Tetzcoco y Tlacopan. Portan una diadema de turquesas (xiuhuitzolli) y están vestidos con un largo braguero (máxtlatl), mientras que una capa rectangular se anuda sobre la espalda o sobre el cuello. Sujetan un largo bastón de mando (atlatl). Ellos mismos, antiguos entre los más antiguos, primeros entre todos.

Lámina 2. Partida desde Azcatitlán  (Voz en off/Narrador)

Siglo X. Azcatitlán, junto al hormiguero; Aztlán, ciudad de ciudades, lugar de las garzas.

A la izquierda del camino, dos personas dudosas y asustadas consultan a una deidad. Tras ellos, los numerosos pueblos que ahí se encontraban. En la montaña, Huitzilopochtli (“a la izquierda del colibrí”), guía espiritual, hace el llamado para partir, tal como lo hacen las especies migratorias y la palabra inicial resuena a la izquierda del corazón.

Lámina 3. Exploración (Voz en primera persona/Lírico)

Un día salimos para volver. Trece veces veinte. Una vida después, una nación más tarde. Viaje alrededor de una cuenca, una casa o un caracol. Algunos de nosotros se quedaron a la vera del camino, otros emprendimos la travesía. Entonces fuimos guerreros partiendo hacia aguas desconocidas, lejos, hacia nuestro encuentro, trece veces veinte.

Lámina 4. Colhuacán  (Voz en off/Narrador)

Al fondo de una caverna, bajo la montaña torcida, mujeres y hombres levantan un altar. Alzan su voz en la oscuridad, entre carrizos, glifos y trazos imposibles de un hombre surgiendo del pico de un colibrí: “Tú puedes hacer todo lo que te propongas, si tienes tesón”. Quizás la voz de aquella ave, su canto y su sabiduría, no sólo se escuche dentro del pecho de la montaña, sino también logre salir a la superficie de la tierra y llegue hasta los oídos del pueblo que duerme bajo los volcanes, cual manada nómada.

Lámina 4 y 5. Guías de la migración (Voz en off/Narrador)

Al partir, cuatro fueron los guías, antiguos Teomamas: Tezcacóatl, Apanécatl, Chimalma y Quauhcóatl. Cuatro también las señales que los representaron: tierra, fuego, aire y agua; mas uno solo el designio que les rige al andar, náufragos entre las estaciones, los días y los años.

Al partir, ocho fueron las casas que siguieron los pasos indicados por los Teomamas: matlatzinca (inventores de la red), tepaneca (piedra), tlahuicas (arco y flechas), malinalcas (hierba que se tuerce), cuitlahuaca (agua fermentada, que se desborda del recipiente), xochimilcas (flor sobre chinampa), chalca (piedra preciosa) y huexotzinca (árbol de ahuehuete). Ocho fueron las tribus que salieron en busca del ombligo de la luna, ocho los puntos que recorrieron sobre la tierra, y aún en el cielo. Trece veces veinte lunas, trece veces veinte lagos, trece veces veinte vueltas alrededor de una misma casa, trece veces veinte, una vida.

Lámina 6.  Tamoancha (Voz en coro/Elegía)

Timoancán,
En ti, yace todo
El agua clara junto a los ahuehuetes
La montaña y la serpiente
La tierra y las flores
Nuestra morada.

Timoancán,
Sin ti, nada
Solo el estruendo del cielo
El árbol hendido
El llanto y las palabras rotas
Nuestra deriva.

Timoancán,
Más allá de ti, ¿qué?
Traspuesto el umbral de sangre y obsidiana
Allende todos los aires
Y los nueve cielos
Nosotros, nuestro signo y nuestro número.

Lámina 7.  Huitzilopochtli (Voz en primera persona/Lírico)

Caída del cielo, hecha presa suya la furia, aire hiriente sus garras, vi al ave solar desatar entre nosotros la más oscura noche, la más sola orfandad. Sin nuestro átlatl, sin nuestra red, sin nuestra palabra, sin un nombre siquiera.

¿A quiénes dejamos en el camino?

¿Cuándo habrán de cerrarse sus ojos, detenerse sus corazones?

Caído del cielo, oí el “eco de un relámpago”.

Lámina 8. Coatepec  (Voz en off/Narrador)

Llegaron con la noche, lejos ya del mar. Cuextecatlichoyaca te nombraron: lugar donde lloran el álamo, el ocozote y el liquidámbar. Montaña de agua arábiga. Bosque de culebras y orquídeas. Cuextecatlichoyaca, alta semilla del recomienzo, consuelo de migrantes; mas verde surtidor de pasos alejándose. Con la noche partieron, entre la neblina.

Lámina 9. Tula  (Voz en off/Narrador)

Fue así que cruzaron el afluente del río Pescados, igual a mil culebras anegando el horizonte, hasta que dieron, en simétrica esperanza y multiplicada desdicha, con la llanura del altiplano central. Tierra formada por sedimentos de viento y de mar. Tierra habitada por Atlantes, mariposas y juncales. Fue así que se sucedieron los años “casa”, los años “conejo”, los años “caña”, los años “pedernal”. Largos días bajo un mismo árbol de piedra, extensas noches junto a un cielo de agua, siempre el agua, a la deriva de un dios oscurecido.

Lámina 10.  Tula, “lugar de tules” (Voz en coro/Elegía)

Buen pintor
Tolteca de la tinta negra y roja,
Creador de cuanto hay sobre el agua ciega.

Buen pintor
Entendido, a un lado de Dios,
Diviniza con su corazón las cosas,
Dialoga con su sombra.

Buen pintor
Cuida de la tinta, los libros y las pinturas,
Colócate junto al que es prudente, del que es sabio
Y guarda en ti su imagen.

Lámina 11. Perdidos (Voz en primera persona/Lírico)

¿A dónde iremos?  Si perdidos vamos por los cerros, en los bosques, en el lugar de peñas; si no logramos escuchar ni ver nada sobre la tierra o en el cielo.

¿A dónde iremos, a Aquilalaquia, donde rezumaba el agua, a Tlemaco, hogar de la sahumadora, a Atotonilco, pedregal del agua hirviente?

¿A dónde iremos? ¿Dónde el lugar en que no exista la muerte? 

Lámina 12. Apatzco / Tzompanco  (Voz en coro/Elegía)

Entre la cal y la piedra
Del fuego y el lodo
De ahí ha salido el sol
El niño precioso, águila que asciende.

¿Cómo seguirá su camino?
¿Cómo hará el día?
¿Acaso sucederá algo con nosotros?

Señor nuestro, dígnate a cumplir tus oficios:

El atravesamiento de jarillas,
Las ofrendas  como mosaico de guacamayas
El sacrificio de codornices y cautivos.

Con flores y cantos
Trazas a los que vivimos en la tierra
Aunque después pondrás fin a águilas y jaguares.

Sólo en tu libro de pinturas viviremos
Entre el maíz y la sangre
De huesos y rezos
Aquí sobre la tierra.

Lámina 13. Acalhuacán (Voz en off/Narrador)

Tras muchas jornadas, llegaron a Xaltocan, “el territorio de las arañas de la arena”. Se asentaron en Acalhuacán, cuenca de canoas. Observaron por primera vez el lago en su inmensidad, probaron su agua salada, comieron de sus algas (residuo de hombres).  Agua que rezuma agua: migrar hacia el origen, sobre la rueda del regreso, mientras en lo alto, Ehecatépetl, cerro de viento, de lluvia y relámpagos, observa nuestro atardecer implacable. 

Lámina 14. Cohatitlán (Voz en off/Narrador)

Una caracola, el sol, el eco, las culebras, las estaciones del calendario, una vida, un lago, una casa, el camino: así el designio de los peregrinos, no asentarse, proseguir incansablemente, no saciarse, no conocer el consuelo, ni el descanso ni el sueño pleno. Antes de ser mujeres y hombres, primero fueron una misma palabra repetida hasta el cansancio, hasta la muerte, hasta el olvido. Y andar así fue andar hacia adentro, extraviados de la mirada de los dioses, lejanos de sí mismos, ebrios de tanto círculo. El principio fue el fin: hombres-serpiente fatigados bajo de sol.

Lámina 15. Tecpayocan (Voz en primera persona/Lírico)

En Xiuhcococan, el cielo desató una lluvia de fuego.
En Tecpayocan, el pedernal venció tres veces.
En Pantitlán, la peste izó su bandera.   

Mas en Amilinalco, la vida fue un ojo de agua.

Lámina 16. Tezozomoc (Voz en coro/Elegía)

Tú, que naciste del oscuro grito de las rocas al romperse
Que no conociste frontera suficiente para tus ambiciones
 Tú, que engendraste a Maxtla, hijo del odio y la traición
Que no conoció el dolor ni la compasión entre sus semejantes
Tú, cruel hermano gemelo de Nezahualcoyotl
Jefe del incansable ejercito hormiga, de herida negra
Señor de Azcapotzalco, Chalco, Tlatelolco, Cuantitlán, Tlacopan,
Colhuacán, Atlacuihuayan, Coyoacán, Acolman
Tú, que naciste de la noche, y tu nombre fue Piedra,
Tú, Gran Tlatoani, Excepcional Guerrero, Señor de la Cuenca de México
Bien conoces el crujido de la roca  al romperse dentro de las manos del hombre. 

Lámina 17.  Texcaltitlán (Voz en primera persona/Lírico)

No viviremos aquí
Entre las rocas, en medio de los peñascos
Tallados por la lluvia y el viento reseco
Pirámide, Volcán, Montaña.

No será aquí nuestra casa
Lago de lava erosionada
Arroyo de batallas y sacrificios
Ruta, Límite, Derrota.

Todos aquí somos menesterosos
De igual modo tendremos que irnos
A través de la llanura, con nuestras armas y almas
Perdidas muchas lunas antes. 

* (Voz en coro/Elegía)

Los que se afanan con el proceder del cielo.
Ellos nos llevan, nos dicen el camino
La cuenta de nuestro destino y de nuestros días
De ellos es el encargo, la encomienda, la palabra divina. 

Lámina 18. Chapultepec (Voz en off/Narrador)

Aquí reside Moctezuma Ilhuicamina, viejo ahuehuete entre viejos ahuehuetes, en la alta casa de la gloria y la desgracia; aquí descansa la memoria, corriente de agua dulce en medio del afluente de la codicia humana; aquí permanece en pie el cerro del chapulín, pequeño jardín para del descanso y la contemplación durante siglos negados; aquí aún brota la fuente del Fuego Nuevo, la chispa que hará arder este bosque de  dolor e infamia; aquí todavía resuena aquel escuro canto que anega sus sueños e inventa magníficas ciudades y palacios; aquí, sobre esta ladera minúscula, en medio del cuenco de las manos, yace nuestra esperanza.

Lámina 19. Derrota en Chapultepec (Voz en coro/Elegía)

Bienvenidos sean, hermanos Tepanecas
Bienvenidos hermanos de Xaltocan
Hermanos de Tlacopan
Hermanos de Azcapotzalco
Hermanos de Coyoacán
Hermanos de Colhuacan
Bienvenidos sean, hermanos del Rencor
Hermanos del Cólera
Hermanos de la Amargura
Hermanos del Dolor y el Desamparo
Bienvenidos sean, hermanos, esposos, padres
Hijos todos del Odio
Canto y lamento de una misma voz
Esta es su casa, alta pira de llanto.

Lámina 20. Colhuacan / Contitlán (Voz en primera persona/Lírico)

Vencidos venimos, con el macuahuitl y el dardo en nuestros corazones. Día de luna, día de pena, día de abandono. O quizás, día del desprendimiento, día de sangre solar, día para olvidar y recomenzar, como el vapor elevándose sobre el pedregal. Espíritu hirviente, dador de vida. De una nueva vida, así venimos. Linaje ancestral, de sangre derramada sobre el agua, semilla, grano y fruto. Después la noche, después su nocturno y zurdo canto. Así hemos llegado.

Lámina 21. Final (Voz en primera persona/Lírico)

Coatlinchán, necesitamos un aliado, un amigo y un protector
Coatlinchán, señor en el hogar de las serpientes
Recibe nuestra ofrenda y permítenos algo de comer.

Yxtacallco, desesperados estamos
Trece veces veinte vidas de hambre, guerras y pérdidas
Yxtacallco, dos gotas de agua para nuestra salada sed
Un respiro y una palabra de consuelo pedimos
Aún nos aguardan Mixiuhcan y Temazcaltitlán.

Señor que anida en su pecho al colibrí, escúchanos.

Lámina 22. La señal (Voz en coro/Elegía)

No será la arcilla de los esteros

Ni la espuma de los ríos

Y tampoco la arena de este lago

Esta quieta mancha

En tu embravecido corazón

Que nada dice a la memoria

Sino un relámpago de penumbrosa agua 

Lo que alumbre en silencio la mirada.

No será nunca lo que se ha escrito

Ni este momento

Suficiente llama 

Para abrasar la noche

Y el testimonio de nuestra oscurecida palabra.

Códice Starbuckstlán
Santiago Robles

Tinte de grana cochinilla y pintura acrílica sobre papel artesanal (Arte Papel Vista Hermosa, Oaxaca), 22 láminas de 25 x 38 cm cada una (total de 25 x 840 cm aproximadamente), audio cíclico de 17 minutos (narración del códice), 2018.

Códice con narración: https://www.youtube.com/watch?v=gs8g-5Fj7QM

Narración
Guión: Christian Barragán, Santiago Robles.
Grabación 1 de 2 realizada en los estudios Somus de la Ciudad de México en marzo de 2017 por Emilio Hinojosa. Locutora: Luciana González de León. Grabación 2 de 2 realizada en el Centro Cultural de España de la Ciudad de México en abril de 2017. Producción: Cecilia González. Locutores: Carmelita González y Rogelio Castro. Ingeniero de sonido: Ricardo Álvarez. Agradecimientos a Natalia Romero y a Pedro Ortiz-Antoranz. Registro fotográfico: Diana Cantarey. Edición y mezcla final: Álvaro Caudillo.

Mayor información: http://www.santiagorobles.info/codice-starbuckstlan/

http://galerialibertad.mx/

    Santiago Robles, Códice Starbuckstlán. Lámina 1, Galería Libertad, Querétaro, 2018. Imagen cortesía del artista

Santiago Robles, Códice Starbuckstlán. Lámina 2, Galería Libertad, Querétaro, 2018. Imagen cortesía del artista

Santiago Robles, Códice Starbuckstlán. Lámina 3, Galería Libertad, Querétaro, 2018. Imagen cortesía del artista

Texto a tres voces

Lámina 1. Los reyes de la Triple Alianza (Voz en off/Narrador)

Sentados, tres caciques. Los tres tlaloque de la Triple Alianza conformada por Tenochtitlán, Tetzcoco y Tlacopan. Portan una diadema de turquesas (xiuhuitzolli) y están vestidos con un largo braguero (máxtlatl), mientras que una capa rectangular se anuda sobre la espalda o sobre el cuello. Sujetan un largo bastón de mando (atlatl). Ellos mismos, antiguos entre los más antiguos, primeros entre todos.

Lámina 2. Partida desde Azcatitlán  (Voz en off/Narrador)

Siglo X. Azcatitlán, junto al hormiguero; Aztlán, ciudad de ciudades, lugar de las garzas.

A la izquierda del camino, dos personas dudosas y asustadas consultan a una deidad. Tras ellos, los numerosos pueblos que ahí se encontraban. En la montaña, Huitzilopochtli (“a la izquierda del colibrí”), guía espiritual, hace el llamado para partir, tal como lo hacen las especies migratorias y la palabra inicial resuena a la izquierda del corazón.

Lámina 3. Exploración (Voz en primera persona/Lírico)

Un día salimos para volver. Trece veces veinte. Una vida después, una nación más tarde. Viaje alrededor de una cuenca, una casa o un caracol. Algunos de nosotros se quedaron a la vera del camino, otros emprendimos la travesía. Entonces fuimos guerreros partiendo hacia aguas desconocidas, lejos, hacia nuestro encuentro, trece veces veinte.

Lámina 4. Colhuacán  (Voz en off/Narrador)

Al fondo de una caverna, bajo la montaña torcida, mujeres y hombres levantan un altar. Alzan su voz en la oscuridad, entre carrizos, glifos y trazos imposibles de un hombre surgiendo del pico de un colibrí: “Tú puedes hacer todo lo que te propongas, si tienes tesón”. Quizás la voz de aquella ave, su canto y su sabiduría, no sólo se escuche dentro del pecho de la montaña, sino también logre salir a la superficie de la tierra y llegue hasta los oídos del pueblo que duerme bajo los volcanes, cual manada nómada.

Lámina 4 y 5. Guías de la migración (Voz en off/Narrador)

Al partir, cuatro fueron los guías, antiguos Teomamas: Tezcacóatl, Apanécatl, Chimalma y Quauhcóatl. Cuatro también las señales que los representaron: tierra, fuego, aire y agua; mas uno solo el designio que les rige al andar, náufragos entre las estaciones, los días y los años.

Al partir, ocho fueron las casas que siguieron los pasos indicados por los Teomamas: matlatzinca (inventores de la red), tepaneca (piedra), tlahuicas (arco y flechas), malinalcas (hierba que se tuerce), cuitlahuaca (agua fermentada, que se desborda del recipiente), xochimilcas (flor sobre chinampa), chalca (piedra preciosa) y huexotzinca (árbol de ahuehuete). Ocho fueron las tribus que salieron en busca del ombligo de la luna, ocho los puntos que recorrieron sobre la tierra, y aún en el cielo. Trece veces veinte lunas, trece veces veinte lagos, trece veces veinte vueltas alrededor de una misma casa, trece veces veinte, una vida.

Lámina 6.  Tamoancha (Voz en coro/Elegía)

Timoancán,
En ti, yace todo
El agua clara junto a los ahuehuetes
La montaña y la serpiente
La tierra y las flores
Nuestra morada.

Timoancán,
Sin ti, nada
Solo el estruendo del cielo
El árbol hendido
El llanto y las palabras rotas
Nuestra deriva.

Timoancán,
Más allá de ti, ¿qué?
Traspuesto el umbral de sangre y obsidiana
Allende todos los aires
Y los nueve cielos
Nosotros, nuestro signo y nuestro número.

Lámina 7.  Huitzilopochtli (Voz en primera persona/Lírico)

Caída del cielo, hecha presa suya la furia, aire hiriente sus garras, vi al ave solar desatar entre nosotros la más oscura noche, la más sola orfandad. Sin nuestro átlatl, sin nuestra red, sin nuestra palabra, sin un nombre siquiera.

¿A quiénes dejamos en el camino?

¿Cuándo habrán de cerrarse sus ojos, detenerse sus corazones?

Caído del cielo, oí el “eco de un relámpago”.

Lámina 8. Coatepec  (Voz en off/Narrador)

Llegaron con la noche, lejos ya del mar. Cuextecatlichoyaca te nombraron: lugar donde lloran el álamo, el ocozote y el liquidámbar. Montaña de agua arábiga. Bosque de culebras y orquídeas. Cuextecatlichoyaca, alta semilla del recomienzo, consuelo de migrantes; mas verde surtidor de pasos alejándose. Con la noche partieron, entre la neblina.

Lámina 9. Tula  (Voz en off/Narrador)

Fue así que cruzaron el afluente del río Pescados, igual a mil culebras anegando el horizonte, hasta que dieron, en simétrica esperanza y multiplicada desdicha, con la llanura del altiplano central. Tierra formada por sedimentos de viento y de mar. Tierra habitada por Atlantes, mariposas y juncales. Fue así que se sucedieron los años “casa”, los años “conejo”, los años “caña”, los años “pedernal”. Largos días bajo un mismo árbol de piedra, extensas noches junto a un cielo de agua, siempre el agua, a la deriva de un dios oscurecido.

Lámina 10.  Tula, “lugar de tules” (Voz en coro/Elegía)

Buen pintor
Tolteca de la tinta negra y roja,
Creador de cuanto hay sobre el agua ciega.

Buen pintor
Entendido, a un lado de Dios,
Diviniza con su corazón las cosas,
Dialoga con su sombra.

Buen pintor
Cuida de la tinta, los libros y las pinturas,
Colócate junto al que es prudente, del que es sabio
Y guarda en ti su imagen.

Lámina 11. Perdidos (Voz en primera persona/Lírico)

¿A dónde iremos?  Si perdidos vamos por los cerros, en los bosques, en el lugar de peñas; si no logramos escuchar ni ver nada sobre la tierra o en el cielo.

¿A dónde iremos, a Aquilalaquia, donde rezumaba el agua, a Tlemaco, hogar de la sahumadora, a Atotonilco, pedregal del agua hirviente?

¿A dónde iremos? ¿Dónde el lugar en que no exista la muerte? 

Lámina 12. Apatzco / Tzompanco  (Voz en coro/Elegía)

Entre la cal y la piedra
Del fuego y el lodo
De ahí ha salido el sol
El niño precioso, águila que asciende.

¿Cómo seguirá su camino?
¿Cómo hará el día?
¿Acaso sucederá algo con nosotros?

Señor nuestro, dígnate a cumplir tus oficios:

El atravesamiento de jarillas,
Las ofrendas  como mosaico de guacamayas
El sacrificio de codornices y cautivos.

Con flores y cantos
Trazas a los que vivimos en la tierra
Aunque después pondrás fin a águilas y jaguares.

Sólo en tu libro de pinturas viviremos
Entre el maíz y la sangre
De huesos y rezos
Aquí sobre la tierra.

Lámina 13. Acalhuacán (Voz en off/Narrador)

Tras muchas jornadas, llegaron a Xaltocan, “el territorio de las arañas de la arena”. Se asentaron en Acalhuacán, cuenca de canoas. Observaron por primera vez el lago en su inmensidad, probaron su agua salada, comieron de sus algas (residuo de hombres).  Agua que rezuma agua: migrar hacia el origen, sobre la rueda del regreso, mientras en lo alto, Ehecatépetl, cerro de viento, de lluvia y relámpagos, observa nuestro atardecer implacable. 

Lámina 14. Cohatitlán (Voz en off/Narrador)

Una caracola, el sol, el eco, las culebras, las estaciones del calendario, una vida, un lago, una casa, el camino: así el designio de los peregrinos, no asentarse, proseguir incansablemente, no saciarse, no conocer el consuelo, ni el descanso ni el sueño pleno. Antes de ser mujeres y hombres, primero fueron una misma palabra repetida hasta el cansancio, hasta la muerte, hasta el olvido. Y andar así fue andar hacia adentro, extraviados de la mirada de los dioses, lejanos de sí mismos, ebrios de tanto círculo. El principio fue el fin: hombres-serpiente fatigados bajo de sol.

Lámina 15. Tecpayocan (Voz en primera persona/Lírico)

En Xiuhcococan, el cielo desató una lluvia de fuego.
En Tecpayocan, el pedernal venció tres veces.
En Pantitlán, la peste izó su bandera.   

Mas en Amilinalco, la vida fue un ojo de agua.

Lámina 16. Tezozomoc (Voz en coro/Elegía)

Tú, que naciste del oscuro grito de las rocas al romperse
Que no conociste frontera suficiente para tus ambiciones
 Tú, que engendraste a Maxtla, hijo del odio y la traición
Que no conoció el dolor ni la compasión entre sus semejantes
Tú, cruel hermano gemelo de Nezahualcoyotl
Jefe del incansable ejercito hormiga, de herida negra
Señor de Azcapotzalco, Chalco, Tlatelolco, Cuantitlán, Tlacopan,
Colhuacán, Atlacuihuayan, Coyoacán, Acolman
Tú, que naciste de la noche, y tu nombre fue Piedra,
Tú, Gran Tlatoani, Excepcional Guerrero, Señor de la Cuenca de México
Bien conoces el crujido de la roca  al romperse dentro de las manos del hombre. 

Lámina 17.  Texcaltitlán (Voz en primera persona/Lírico)

No viviremos aquí
Entre las rocas, en medio de los peñascos
Tallados por la lluvia y el viento reseco
Pirámide, Volcán, Montaña.

No será aquí nuestra casa
Lago de lava erosionada
Arroyo de batallas y sacrificios
Ruta, Límite, Derrota.

Todos aquí somos menesterosos
De igual modo tendremos que irnos
A través de la llanura, con nuestras armas y almas
Perdidas muchas lunas antes. 

* (Voz en coro/Elegía)

Los que se afanan con el proceder del cielo.
Ellos nos llevan, nos dicen el camino
La cuenta de nuestro destino y de nuestros días
De ellos es el encargo, la encomienda, la palabra divina. 

Lámina 18. Chapultepec (Voz en off/Narrador)

Aquí reside Moctezuma Ilhuicamina, viejo ahuehuete entre viejos ahuehuetes, en la alta casa de la gloria y la desgracia; aquí descansa la memoria, corriente de agua dulce en medio del afluente de la codicia humana; aquí permanece en pie el cerro del chapulín, pequeño jardín para del descanso y la contemplación durante siglos negados; aquí aún brota la fuente del Fuego Nuevo, la chispa que hará arder este bosque de  dolor e infamia; aquí todavía resuena aquel escuro canto que anega sus sueños e inventa magníficas ciudades y palacios; aquí, sobre esta ladera minúscula, en medio del cuenco de las manos, yace nuestra esperanza.

Lámina 19. Derrota en Chapultepec (Voz en coro/Elegía)

Bienvenidos sean, hermanos Tepanecas
Bienvenidos hermanos de Xaltocan
Hermanos de Tlacopan
Hermanos de Azcapotzalco
Hermanos de Coyoacán
Hermanos de Colhuacan
Bienvenidos sean, hermanos del Rencor
Hermanos del Cólera
Hermanos de la Amargura
Hermanos del Dolor y el Desamparo
Bienvenidos sean, hermanos, esposos, padres
Hijos todos del Odio
Canto y lamento de una misma voz
Esta es su casa, alta pira de llanto.

Lámina 20. Colhuacan / Contitlán (Voz en primera persona/Lírico)

Vencidos venimos, con el macuahuitl y el dardo en nuestros corazones. Día de luna, día de pena, día de abandono. O quizás, día del desprendimiento, día de sangre solar, día para olvidar y recomenzar, como el vapor elevándose sobre el pedregal. Espíritu hirviente, dador de vida. De una nueva vida, así venimos. Linaje ancestral, de sangre derramada sobre el agua, semilla, grano y fruto. Después la noche, después su nocturno y zurdo canto. Así hemos llegado.

Lámina 21. Final (Voz en primera persona/Lírico)

Coatlinchán, necesitamos un aliado, un amigo y un protector
Coatlinchán, señor en el hogar de las serpientes
Recibe nuestra ofrenda y permítenos algo de comer.

Yxtacallco, desesperados estamos
Trece veces veinte vidas de hambre, guerras y pérdidas
Yxtacallco, dos gotas de agua para nuestra salada sed
Un respiro y una palabra de consuelo pedimos
Aún nos aguardan Mixiuhcan y Temazcaltitlán.

Señor que anida en su pecho al colibrí, escúchanos.

Lámina 22. La señal (Voz en coro/Elegía)

No será la arcilla de los esteros

Ni la espuma de los ríos

Y tampoco la arena de este lago

Esta quieta mancha

En tu embravecido corazón

Que nada dice a la memoria

Sino un relámpago de penumbrosa agua 

Lo que alumbre en silencio la mirada.

No será nunca lo que se ha escrito

Ni este momento

Suficiente llama 

Para abrasar la noche

Y el testimonio de nuestra oscurecida palabra.

Códice Starbuckstlán
Santiago Robles

Tinte de grana cochinilla y pintura acrílica sobre papel artesanal (Arte Papel Vista Hermosa, Oaxaca), 22 láminas de 25 x 38 cm cada una (total de 25 x 840 cm aproximadamente), audio cíclico de 17 minutos (narración del códice), 2018.

Códice con narración: https://www.youtube.com/watch?v=gs8g-5Fj7QM

Narración
Guión: Christian Barragán, Santiago Robles.
Grabación 1 de 2 realizada en los estudios Somus de la Ciudad de México en marzo de 2017 por Emilio Hinojosa. Locutora: Luciana González de León. Grabación 2 de 2 realizada en el Centro Cultural de España de la Ciudad de México en abril de 2017. Producción: Cecilia González. Locutores: Carmelita González y Rogelio Castro. Ingeniero de sonido: Ricardo Álvarez. Agradecimientos a Natalia Romero y a Pedro Ortiz-Antoranz. Registro fotográfico: Diana Cantarey. Edición y mezcla final: Álvaro Caudillo.

Mayor información: http://www.santiagorobles.info/codice-starbuckstlan/

http://galerialibertad.mx/

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