19/03/2025
Performativa y exploratoria, "Convertirse en piedra" adopta el ensamblaje como enfoque artístico y filosófico. Con dos nuevas instalaciones y un epílogo, la exposición de Richard Ibghy y Marilou Lemmens nos hace sumergir en un campo multisensorial donde podemos pensar las nociones en disputa de «transición» energética y sustentabilidad de un nuevo modo. Modulando la crítica con humor, la exposición también contextualiza la financiarización de las crisis climática y de biodiversidad en relación con el cambio arrasador en la valorización encabezado por la creciente rentabilidad del capital natural.
La instalación de múltiples canales llamada "Una asamblea animada" superpone animación con material «documental» y nos invita a reflexionar sobre la relación entre la descarbonización energética, las zonas de sacrificio y la economía de las energías limpias. La obra nos convoca a una reunión polifónica: una constelación de entidades con distintos roles e intereses en la ecologización del transporte. Nos encontramos con personajes animados en baja calidad: norteamericanos dueños de un auto híbrido, un político canadiense, el CEO de una empresa minera internacional instalado en Argentina, una garita, una vicuña y agua.
"Relatos desde lo subterráneo" escenifica 200 pequeños ensamblajes coloridos con títulos escritos a mano sobre una base monumental. Como maquetas, estas esculturas abstractas y hechas a mano materializan los gráficos, cuadros, mapas y esquemas bidimensionales desarrollados para representar las formas ascendentes de valorizar los recursos naturales. Son relatos que otorgan legitimidad, a través de los cuales científicos, consultores políticos y economistas contemporáneos propagan posibles modos de valorización de los recursos naturales, los normalizan y escriben cómo nuestros futuros serán capturados.
"Matriz del capital natural," el epílogo, esta obra vectorial y fungible que se manifiesta como un dibujo de grafito sobre papel. Ofrece un plano cartesiano de «mierdez», que representa el mundo en los ejes económico y ecológico. Este es el escenario en el que todos pierden (condensado en el uso repetitivo de la mala palabra) que el poder quiere que aceptemos. Pero hay mucho más espacio alrededor del plano, sin dibujar o quizá esperando a quienes puedan leer tinta invisible.
Performativa y exploratoria, "Convertirse en piedra" adopta el ensamblaje como enfoque artístico y filosófico. Con dos nuevas instalaciones y un epílogo, la exposición de Richard Ibghy y Marilou Lemmens nos hace sumergir en un campo multisensorial donde podemos pensar las nociones en disputa de «transición» energética y sustentabilidad de un nuevo modo. Modulando la crítica con humor, la exposición también contextualiza la financiarización de las crisis climática y de biodiversidad en relación con el cambio arrasador en la valorización encabezado por la creciente rentabilidad del capital natural.
La instalación de múltiples canales llamada "Una asamblea animada" superpone animación con material «documental» y nos invita a reflexionar sobre la relación entre la descarbonización energética, las zonas de sacrificio y la economía de las energías limpias. La obra nos convoca a una reunión polifónica: una constelación de entidades con distintos roles e intereses en la ecologización del transporte. Nos encontramos con personajes animados en baja calidad: norteamericanos dueños de un auto híbrido, un político canadiense, el CEO de una empresa minera internacional instalado en Argentina, una garita, una vicuña y agua.
"Relatos desde lo subterráneo" escenifica 200 pequeños ensamblajes coloridos con títulos escritos a mano sobre una base monumental. Como maquetas, estas esculturas abstractas y hechas a mano materializan los gráficos, cuadros, mapas y esquemas bidimensionales desarrollados para representar las formas ascendentes de valorizar los recursos naturales. Son relatos que otorgan legitimidad, a través de los cuales científicos, consultores políticos y economistas contemporáneos propagan posibles modos de valorización de los recursos naturales, los normalizan y escriben cómo nuestros futuros serán capturados.
"Matriz del capital natural," el epílogo, esta obra vectorial y fungible que se manifiesta como un dibujo de grafito sobre papel. Ofrece un plano cartesiano de «mierdez», que representa el mundo en los ejes económico y ecológico. Este es el escenario en el que todos pierden (condensado en el uso repetitivo de la mala palabra) que el poder quiere que aceptemos. Pero hay mucho más espacio alrededor del plano, sin dibujar o quizá esperando a quienes puedan leer tinta invisible.