Paulo Nazareth inaugura una nueva etapa de la exposición Esconjuro en Inhotim, a partir del 28 de junio. Nueva configuración, asociada al invierno, propone pausa y contemplación, con nuevas obras y desplazamientos espaciales en la muestra
Brumadinho, MG – El Instituto Inhotim inauguró el pasado 28 de junio la tercera exposición monográfica de Paulo Nazareth, titulada Esconjuro. Presentada desde abril de 2024, la muestra está concebida como un proceso continuo en cuatro movimientos ligados a las estaciones del año: otoño, primavera, invierno y verano. En cada nueva fase, el artista propone transformaciones tanto en los espacios expositivos de la Galería Praça como en áreas externas del museo, movilizando distintas obras, formas de montaje y relaciones con el territorio.
Después de las versiones de otoño (de abril a noviembre de 2024) y primavera (de noviembre de 2024 a junio de 2025), llega el momento del invierno, cuando el cuerpo pide recogimiento ya sea para resguardarse del frío, ya sea en busca de quietud y contemplación. Esta cadencia atraviesa la práctica artística de Paulo Nazareth, quien invita al público a una mirada más profunda hacia sí mismxs y hacia diferentes capas de la historia. Al reorganizar el conjunto de obras, el artista revela ruinas, reelabora símbolos y pone en evidencia fronteras —materiales e inmateriales— que persisten a lo largo del tiempo. Pasado, presente y futuro se entrelazan en una espiral continua para que la memoria y el olvido coexistan.
Entre los trabajos presentados en esta fase se encuentra Medals of honor [or 49 medals + 1] (2019), una colección de medallas ideadas por el artista para honrar los liderazgos indígenas y afrodescendientes que protagonizaron la resistencia contra la hegemonía colonial en diversas regiones de Abya Yala —término ancestral para el territorio que hoy se conoce como Latinoamérica. Estas medallas, dispuestas en estuches forrados con terciopelo rojo intenso, utilizan colores que remiten a las banderas nacionales de los países o territorios donde actuaron estas figuras.
La obra Mitología modernista (2025) también integra la exposición en su etapa invernal. Es una derivación de la serie Productos de genocidio, iniciada por Nazareth en 2010. En estas piezas, el artista cristaliza productos comerciales que llevan nombres de pueblos y culturas ancestrales, utilizando una resina sintética que imita el ámbar y preservando los objetos como cápsulas temporales. La obra trata los ciclos de apropiación simbólica y borrado cultural impuestos por la lógica mercantil y la construcción de la modernidad.
Como nueva pieza externa para esta estación, Obra y trabalho (2024–2025) será instalada en el Eje Naranja del recorrido de visita, cerca del Palm Pavilion (2006–2008), de Rirkrit Tiravanija. Construida con andamios —estructura comúnmente asociada a labores extenuantes—, la instalación propone un lugar de descanso colocando hamacas bajo sombra. Así, la obra incorpora a toda la exposición el tiempo del sosiego, resignificando el gesto del trabajo en contraste con su condición habitual. La instalación está en sintonía con el invierno de Minas Gerais, estación de lluvias escasas en la que el amanecer está marcado por una neblina que cubre la tierra.
La propuesta de Paulo Nazareth para Esconjuro sigue anclada en un gesto continuo de activación del espacio expositivo como lugar de presencia, creación y transformación. La exposición permanecerá abierta al público hasta inicios de 2026, cuando se realizará su cuarta y última etapa, asociada al verano.
Esconjuro – Trayectoria de una exposición
La primera configuración de la exposición, asociada al otoño, estuvo abierta al público entre abril y noviembre de 2024. Esta etapa estuvo marcada por obras que señalan diversas formas de relacionarse con la tierra, sus ciclos y transformaciones, además de prácticas de explotación y disputa históricamente reconocidas en el territorio. Entre las piezas mostradas se encontraban Casa de Exú (2015–2024), Bananal (2024), Sambaki I y Sambaki II (2024), además de videos, pinturas, carteles y otras instalaciones .
La exposición fue inaugurada durante la primavera en noviembre de 2024, cuando recibió su primera reformulación, con cambios en el espacio y la llegada de nuevas obras. Uno de los elementos destacables de esta fase fue la introducción de la serie Noticias de América (2012), en la que el artista documenta acciones performáticas al recorrer el continente americano a pie y haciendo autostop. Esta obra dialoga con Marco Temporal (2023–2033), ya presente desde la primera estación. También se incorporó la obra externa Casas de pássaros (2024), instalada en el Jardín Sombra y Agua Fresca, compuesta por estructuras de madera inspiradas en la arquitectura modernista y pensadas como morada para las aves que atraviesan la región. El montaje primaveral propuso, además, una nueva experiencia cromática para el espacio expositivo, incorporando el color negro como símbolo de transmutación y espiritualidad, en contraste con el efum —polvo blanco de base calcárea utilizado en rituales del Candomblé.
Brumadinho, MG – El Instituto Inhotim inauguró el pasado 28 de junio la tercera exposición monográfica de Paulo Nazareth, titulada Esconjuro. Presentada desde abril de 2024, la muestra está concebida como un proceso continuo en cuatro movimientos ligados a las estaciones del año: otoño, primavera, invierno y verano. En cada nueva fase, el artista propone transformaciones tanto en los espacios expositivos de la Galería Praça como en áreas externas del museo, movilizando distintas obras, formas de montaje y relaciones con el territorio.
Después de las versiones de otoño (de abril a noviembre de 2024) y primavera (de noviembre de 2024 a junio de 2025), llega el momento del invierno, cuando el cuerpo pide recogimiento ya sea para resguardarse del frío, ya sea en busca de quietud y contemplación. Esta cadencia atraviesa la práctica artística de Paulo Nazareth, quien invita al público a una mirada más profunda hacia sí mismxs y hacia diferentes capas de la historia. Al reorganizar el conjunto de obras, el artista revela ruinas, reelabora símbolos y pone en evidencia fronteras —materiales e inmateriales— que persisten a lo largo del tiempo. Pasado, presente y futuro se entrelazan en una espiral continua para que la memoria y el olvido coexistan.
Entre los trabajos presentados en esta fase se encuentra Medals of honor [or 49 medals + 1] (2019), una colección de medallas ideadas por el artista para honrar los liderazgos indígenas y afrodescendientes que protagonizaron la resistencia contra la hegemonía colonial en diversas regiones de Abya Yala —término ancestral para el territorio que hoy se conoce como Latinoamérica. Estas medallas, dispuestas en estuches forrados con terciopelo rojo intenso, utilizan colores que remiten a las banderas nacionales de los países o territorios donde actuaron estas figuras.
La obra Mitología modernista (2025) también integra la exposición en su etapa invernal. Es una derivación de la serie Productos de genocidio, iniciada por Nazareth en 2010. En estas piezas, el artista cristaliza productos comerciales que llevan nombres de pueblos y culturas ancestrales, utilizando una resina sintética que imita el ámbar y preservando los objetos como cápsulas temporales. La obra trata los ciclos de apropiación simbólica y borrado cultural impuestos por la lógica mercantil y la construcción de la modernidad.
Como nueva pieza externa para esta estación, Obra y trabalho (2024–2025) será instalada en el Eje Naranja del recorrido de visita, cerca del Palm Pavilion (2006–2008), de Rirkrit Tiravanija. Construida con andamios —estructura comúnmente asociada a labores extenuantes—, la instalación propone un lugar de descanso colocando hamacas bajo sombra. Así, la obra incorpora a toda la exposición el tiempo del sosiego, resignificando el gesto del trabajo en contraste con su condición habitual. La instalación está en sintonía con el invierno de Minas Gerais, estación de lluvias escasas en la que el amanecer está marcado por una neblina que cubre la tierra.
La propuesta de Paulo Nazareth para Esconjuro sigue anclada en un gesto continuo de activación del espacio expositivo como lugar de presencia, creación y transformación. La exposición permanecerá abierta al público hasta inicios de 2026, cuando se realizará su cuarta y última etapa, asociada al verano.
Esconjuro – Trayectoria de una exposición
La primera configuración de la exposición, asociada al otoño, estuvo abierta al público entre abril y noviembre de 2024. Esta etapa estuvo marcada por obras que señalan diversas formas de relacionarse con la tierra, sus ciclos y transformaciones, además de prácticas de explotación y disputa históricamente reconocidas en el territorio. Entre las piezas mostradas se encontraban Casa de Exú (2015–2024), Bananal (2024), Sambaki I y Sambaki II (2024), además de videos, pinturas, carteles y otras instalaciones .
La exposición fue inaugurada durante la primavera en noviembre de 2024, cuando recibió su primera reformulación, con cambios en el espacio y la llegada de nuevas obras. Uno de los elementos destacables de esta fase fue la introducción de la serie Noticias de América (2012), en la que el artista documenta acciones performáticas al recorrer el continente americano a pie y haciendo autostop. Esta obra dialoga con Marco Temporal (2023–2033), ya presente desde la primera estación. También se incorporó la obra externa Casas de pássaros (2024), instalada en el Jardín Sombra y Agua Fresca, compuesta por estructuras de madera inspiradas en la arquitectura modernista y pensadas como morada para las aves que atraviesan la región. El montaje primaveral propuso, además, una nueva experiencia cromática para el espacio expositivo, incorporando el color negro como símbolo de transmutación y espiritualidad, en contraste con el efum —polvo blanco de base calcárea utilizado en rituales del Candomblé.