Contemporary Art in the Americas Arte Contemporáneo en las Américas

Litro por kilo

Rodrigue Mouchez & Mano Penalva

Massapê Projetos São Paulo, Brazil 04/06/2019 – 04/13/2019

Rodrigue Mouchez, Dois copos Jamaica (2019). Hibiscus tinted wood, fixative, glasses, water, rubber band, nail. 16 x 32 x 20 cm. Exhibition view of Litro por kilo, Massapê Projetos, São Paulo, Brazil, 2019

Exhibition view of Litro por kilo, Massapê Projetos, São Paulo, Brazil, 2019

Mano Penalva, Céu cruzado (detail) (2019). Felt umbrella, plastic pearl earings, 140 x 70 cm. Exhibition view of Litro por kilo, Massapê Projetos, São Paulo, Brazil, 2019

Permutable

Una lona amarilla estirada de las cuatro esquinas del espacio filtra la luz que cae del techo de la sala. Un dibujo realizado con hojas de palmas cubre gran parte de los muros alterando la textura de las paredes y creando motivos aparentemente aleatorios. Dos paraguas de fieltro—usados por los vendedores ambulantes como mostradores para bisutería y artesanía— dan a ver pares de pendientes dispuestos en dos líneas que se cruzan y que imitan las líneas de la lona amarilla. En una pequeña caja de madera, usada para el transporte de frutas, queda encajada una calabaza, mientras que una pequeña pintura de guache, presente en otra escultura mural, reproduce partes de las inscripciones y motivos de la caja de frutas.

Hay algo como una mise en abîme en la exposición Litro por kilo, resultado de la colaboración entre Mano Penalva (Salvador, 1987) y Rodrigue Mouchez (Le Chesnay, 1987). Alejándose de interpretaciones psicológicas o de narrativas que se desdoblan infinitamente en el espacio y el tiempo, en esta exposición encontramos objetos dentro o detrás de otros objetos, con funciones, materialidades y valores análogos unos a otros: detrás de la mercancía encontramos otra mercancía, dentro del envoltorio, encontramos otro envoltorio. En este sentido Litro por kilo es un título elocuente para pensar la intercambiabilidad de funciones y valores que los objetos adquieren en el mercado en general. Además de sugerir el cambio de las mismas cantidades entre líquidos y sólidos, en el título resuenan las ofertas y llamadas de los vendedores ambulantes como “tres por diez, dos por cinco”.

El modo de exponer esos trabajos también replica su disposición en los mercados. La exposición parece una ocasión propicia para que esas soluciones efímeras ganen interés por sí solas, alineando la historia y los usos sociales de los materiales, objetos y formas de los mercados populares, con algún rigor formal, en el cual las relaciones entre los colores, las texturas y las espacialidades intentan dar alguna estructura y autonomía a esos materiales. Podemos decir que en las prácticas de Penalva y Mouchez hay una permutación entre la actividad de los comerciantes informales y la del artista, respecto a qué negociaciones son partes centrales del trabajo. Si los valores pueden ser negociados y las mercancías y actividades cambiadas de acuerdo con sus contingencias, ¿qué determina la mínima estabilidad del proceso? ¿Cómo se definen los valores?

Parte de las cajas usadas por Mouchez son apropiadas, parte son pintadas con guache y basadas en imágenes diversas, lo que confiere a las piezas un aspecto industrial y al mismo tiempo una vibración propia de los procedimientos pictóricos. Penalva utiliza materiales como lonas, plásticos y tuberías de PVC en composiciones que evocan diversos momentos de la historia del arte moderno, como los movimientos concretos. ¿Cuáles son las consecuencias de replicar en el contexto del arte los mismos mostradores, materiales y objetos que encontramos en el mercado? ¿Es posible extraer de ese contexto alguna ambigüedad o intuición que deje escapar alguna clave para comprender posibles pulsiones, deseos o contradicciones no completamente escudriñadas?

Los dos artistas también están involucrados en la creación de espacios para la experimentación, discusión y divulgación del arte: Mouchez creó la plataforma curatorial AGUAS en 2017 y Penalva es el fundador de Massapê Projetos. Ambas son iniciativas que quieren ampliar las posibilidades de sus actuaciones en el circuito del arte e incentivar la difusión de proyectos a sus interlocutores. Esas prácticas reinforman sus trabajos. La producción de ambos comienza en los mercados y en las calles y el taller ya no es el lugar privilegiado de la formalización. Aun así, el paso entre el mercado y la exposición, entre la contingencia de los objetos en el mundo y la posibilidad de detener nuestra atención sobre sus características en un espacio y tiempo aislados, pueden ser el inicio de una relación menos automática y más ambigua con los dos campos.­

—Leandro Muniz
(traducción del portugués)

Massapê Projetos

Rodrigue Mouchez, Dois copos Jamaica (2019). Hibiscus tinted wood, fixative, glasses, water, rubber band, nail. 16 x 32 x 20 cm. Exhibition view of Litro por kilo, Massapê Projetos, São Paulo, Brazil, 2019

Exhibition view of Litro por kilo, Massapê Projetos, São Paulo, Brazil, 2019

Mano Penalva, Céu cruzado (detail) (2019). Felt umbrella, plastic pearl earings, 140 x 70 cm. Exhibition view of Litro por kilo, Massapê Projetos, São Paulo, Brazil, 2019

Permutable

Una lona amarilla estirada de las cuatro esquinas del espacio filtra la luz que cae del techo de la sala. Un dibujo realizado con hojas de palmas cubre gran parte de los muros alterando la textura de las paredes y creando motivos aparentemente aleatorios. Dos paraguas de fieltro—usados por los vendedores ambulantes como mostradores para bisutería y artesanía— dan a ver pares de pendientes dispuestos en dos líneas que se cruzan y que imitan las líneas de la lona amarilla. En una pequeña caja de madera, usada para el transporte de frutas, queda encajada una calabaza, mientras que una pequeña pintura de guache, presente en otra escultura mural, reproduce partes de las inscripciones y motivos de la caja de frutas.

Hay algo como una mise en abîme en la exposición Litro por kilo, resultado de la colaboración entre Mano Penalva (Salvador, 1987) y Rodrigue Mouchez (Le Chesnay, 1987). Alejándose de interpretaciones psicológicas o de narrativas que se desdoblan infinitamente en el espacio y el tiempo, en esta exposición encontramos objetos dentro o detrás de otros objetos, con funciones, materialidades y valores análogos unos a otros: detrás de la mercancía encontramos otra mercancía, dentro del envoltorio, encontramos otro envoltorio. En este sentido Litro por kilo es un título elocuente para pensar la intercambiabilidad de funciones y valores que los objetos adquieren en el mercado en general. Además de sugerir el cambio de las mismas cantidades entre líquidos y sólidos, en el título resuenan las ofertas y llamadas de los vendedores ambulantes como “tres por diez, dos por cinco”.

El modo de exponer esos trabajos también replica su disposición en los mercados. La exposición parece una ocasión propicia para que esas soluciones efímeras ganen interés por sí solas, alineando la historia y los usos sociales de los materiales, objetos y formas de los mercados populares, con algún rigor formal, en el cual las relaciones entre los colores, las texturas y las espacialidades intentan dar alguna estructura y autonomía a esos materiales. Podemos decir que en las prácticas de Penalva y Mouchez hay una permutación entre la actividad de los comerciantes informales y la del artista, respecto a qué negociaciones son partes centrales del trabajo. Si los valores pueden ser negociados y las mercancías y actividades cambiadas de acuerdo con sus contingencias, ¿qué determina la mínima estabilidad del proceso? ¿Cómo se definen los valores?

Parte de las cajas usadas por Mouchez son apropiadas, parte son pintadas con guache y basadas en imágenes diversas, lo que confiere a las piezas un aspecto industrial y al mismo tiempo una vibración propia de los procedimientos pictóricos. Penalva utiliza materiales como lonas, plásticos y tuberías de PVC en composiciones que evocan diversos momentos de la historia del arte moderno, como los movimientos concretos. ¿Cuáles son las consecuencias de replicar en el contexto del arte los mismos mostradores, materiales y objetos que encontramos en el mercado? ¿Es posible extraer de ese contexto alguna ambigüedad o intuición que deje escapar alguna clave para comprender posibles pulsiones, deseos o contradicciones no completamente escudriñadas?

Los dos artistas también están involucrados en la creación de espacios para la experimentación, discusión y divulgación del arte: Mouchez creó la plataforma curatorial AGUAS en 2017 y Penalva es el fundador de Massapê Projetos. Ambas son iniciativas que quieren ampliar las posibilidades de sus actuaciones en el circuito del arte e incentivar la difusión de proyectos a sus interlocutores. Esas prácticas reinforman sus trabajos. La producción de ambos comienza en los mercados y en las calles y el taller ya no es el lugar privilegiado de la formalización. Aun así, el paso entre el mercado y la exposición, entre la contingencia de los objetos en el mundo y la posibilidad de detener nuestra atención sobre sus características en un espacio y tiempo aislados, pueden ser el inicio de una relación menos automática y más ambigua con los dos campos.­

—Leandro Muniz
(traducción del portugués)

Massapê Projetos

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