Contemporary Art in the Americas Arte Contemporáneo en las Américas

BORDO

Magda Ramírez, Méndez Alan, Yaudiel Jiménez, Salve César, Alba Vida, Román Olayo, Tonatiuh Cabello

Galería Progreso Ciudad de México 09/22/2018 – 10/20/2018

Tonatiuh Cabello, Sin título (De la serie Por aquí no pasó Dios), 2018. Bordo, vista de instalación en Galería Progreso. Imagen cortesía de Galería Progreso

Magda Ramírez, ¿Qué tal si sientes cada textura?, 2017. Bordo, vista de instalación en Galería Progreso. Imagen cortesía de Galería Progreso

Roman Olayo, Sin título, 2018. Bordo, vista de instalación en Galería Progreso. Imagen cortesía de Galería Progreso

Un recorrido compacto a través de una de las regiones con mayor densidad urbana en toda la república mexicana. Lugar de residencia para una enorme población flotante, que cotidianamente confluye en un largo recorrido entre el hogar y el trabajo; un trayecto similar al que enfrentan las almas en pena que desean alcanzar el reino de Mictlantecuhtli y Mictecacihuatl, y el descanso eterno: ríos tumultuosos (de vehículos y de cuerpos), un trayecto acechado por navajas y proyectiles difundidos por manos invisibles (el nivel de denuncia y persecución de los crímenes que ocurren en nuestra urbe es casi completamente nulo) y bestias que esperan en la sombra, listas para comerse tu corazón. Resulta cierto y muy doloroso que Nezahualcóyotl es uno de los focos de violencia y muerte feminicida en el país, y es cierto, también, que El Bordo fue, durante un largo tiempo, considerado simplemente como el área a donde iban a parar todos los desechos del resto de los habitantes del Valle de México. La desesperanza ocasional no es ajena para las personas que hemos nacido y vivido en la periferia (la violencia, el racismo y el clasismo: de la megalópolis, de la economía, del circuito del arte o del género y/o todas al mismo tiempo.) Pero también resulta cierto que si te asomas al fondo de la botella del activo y la estopa (el consumo del producto es responsabilidad personal del visitante) podrás ver algo más allá de estas vivencias que los medios y la cultura popular han convertido en imágenes, repetidas ad-infinitum, y que, en la mente de la mayoría de “los otros” (spoiler alert: Ustedes) existen meramente como un rumor o prejuicio. La imagen de Jesucristo está hecha pedazos, y habrá terminado en El Bordo al lado de una caja de cereal, pero las mujeres y hombres que habitan esta región no han perdido la Fe en ningún momento. Existe la posibilidad de florecer en una región de tierra salitrosa, y de tener un final feliz.

—Aldo Iram Juárez

http://www.galeriaprogreso.com

Tonatiuh Cabello, Sin título (De la serie Por aquí no pasó Dios), 2018. Bordo, vista de instalación en Galería Progreso. Imagen cortesía de Galería Progreso

Magda Ramíre, ¿Qué tal si sientes cada textura?, 2017. Bordo, vista de instalación en Galería Progreso. Imagen cortesía de Galería Progreso

Roman Olayo, Sin título, 2018. Bordo, vista de instalación en Galería Progreso. Imagen cortesía de Galería Progreso

Un recorrido compacto a través de una de las regiones con mayor densidad urbana en toda la república mexicana. Lugar de residencia para una enorme población flotante, que cotidianamente confluye en un largo recorrido entre el hogar y el trabajo; un trayecto similar al que enfrentan las almas en pena que desean alcanzar el reino de Mictlantecuhtli y Mictecacihuatl, y el descanso eterno: ríos tumultuosos (de vehículos y de cuerpos), un trayecto acechado por navajas y proyectiles difundidos por manos invisibles (el nivel de denuncia y persecución de los crímenes que ocurren en nuestra urbe es casi completamente nulo) y bestias que esperan en la sombra, listas para comerse tu corazón. Resulta cierto y muy doloroso que Nezahualcóyotl es uno de los focos de violencia y muerte feminicida en el país, y es cierto, también, que El Bordo fue, durante un largo tiempo, considerado simplemente como el área a donde iban a parar todos los desechos del resto de los habitantes del Valle de México. La desesperanza ocasional no es ajena para las personas que hemos nacido y vivido en la periferia (la violencia, el racismo y el clasismo: de la megalópolis, de la economía, del circuito del arte o del género y/o todas al mismo tiempo.) Pero también resulta cierto que si te asomas al fondo de la botella del activo y la estopa (el consumo del producto es responsabilidad personal del visitante) podrás ver algo más allá de estas vivencias que los medios y la cultura popular han convertido en imágenes, repetidas ad-infinitum, y que, en la mente de la mayoría de “los otros” (spoiler alert: Ustedes) existen meramente como un rumor o prejuicio. La imagen de Jesucristo está hecha pedazos, y habrá terminado en El Bordo al lado de una caja de cereal, pero las mujeres y hombres que habitan esta región no han perdido la Fe en ningún momento. Existe la posibilidad de florecer en una región de tierra salitrosa, y de tener un final feliz.

—Aldo Iram Juárez

http://www.galeriaprogreso.com

Tags: , , , , , , , , , , , ,

Everyone’s Heart Is Full of Fire

Ceguera

On the Media, El Cerro Leftovers & 365 Days in the Tropical Rain Forest: Studio Work From the Past 3 Years

Entre cortinas: abre, jala, corre