Contemporary Art in the Americas Arte Contemporáneo en las Américas

Sillas plegables y flores

Javier Barrios

Páramo Guadalajara, Jalisco, México 06/22/2017 – 08/26/2017

Installation view. Javier Barrios, Sillas plegables y flores, 2017. Image courtesy of Páramo. Photo by Maria Rincon.

Installation view. Javier Barrios, Sillas plegables y flores, 2017. Image courtesy of Páramo. Photo by Maria Rincon.

Javier Barrios, Asamblea, 2017. Image courtesy of Páramo and the artist.

More than two folding chairs: a crowd

To extend a folding chair is to claim a small stretch of territory with the intention of directing our attention toward what is in the periphery of our gaze. If we sit in two folding chairs, face to face and close to each other, let’s say a meter away, the furniture suggests the possibility of a conversation. If we integrate a third person with their respective folding chair, the courtesy of some or the uncomfortable silence may also lead to dialogue. And if no one has taken out their cell phone, the conversation starts. If a fourth person with a fourth chair joins, the possibility of forming a circle becomes evident, and the bodies move away from each other to create it. Chairs open and close as more people and chairs become part of the conversation. The building of a community leads to an unfolding: energy is released through the physical encounter of people. The folding chair is thus an element of the modern human collective. The formation of a group of chairs will reflect the intentions and dynamics of the group of people who sit in them. In a circular formation, hierarchies are eliminated and an open exchange is suggested. In this exhibition, the folding chair is a symbol of dialogue, a physical platform for political resistance that fosters human relationships through encounter and exchange. To organize, we have to sit and talk.

Take a third flower and it will be a bouquet

Flowers also unite people and are a central element of many of our social rituals. In Mexico, peonies welcome, chrysanthemums honor our dead, roses are for loved ones and lilies are for celebration. When different flowers are gathered, the diversity of smells, colors and shapes reveals the fertility found in difference. In addition, flowers can be understood as a metaphor for capitalistic systems of production: with each blooming or unfolding, seeds are produced. These allow the flowers to reproduce but are also cultivated and exploited for the fruits they generate. Poppy, coffee, marijuana, tobacco, peyote, corn, sugar cane, cocoa, coca, salvia, soybean, cotton, cherry and orchids: flowers that disappear within the shadow of agriculture and whose pollen enriches the economy and, by extension, the underlying political and sociocultural systems that sustain it. The flowers in this exhibition represent biopower and its life-sustaining role. But wilting is inevitable. In the ephemeral, delicate and lucrative existence of a flower, the impending failure of an unsustainable system of production and consumption is made manifest.

To draw flowers sitting on a folding chair

In a moment of heightened social anxiety where the media imagines a discouraging future, Javier Barrios has decided to to draw chairs and flowers. For a long time, Barrios has found in drawing a space to reflect on the construction, (re)production and distribution of images in a society mediated by signs and symbols. In Sillas plegables y flores, Barrios presents a series of drawings and paintings that draw attention to the graphic aspects of social organization, reminding us of the importance of symbolic imagery in revolutionary movements as a collective identity. His pencil and brush strokes transform the ideas of ​​resistance and self-organization into symbols that, presented as folding chairs and flowers, have the capacity to act as a rumor. Unlike the rumor that the State disseminates to control the masses through fear and falsehoods, the rumor in the work of Barrios represents dissent: a secret language that unfolds to inspire organization and critical dialogue in the socio-political context in which we find ourselves. In this way, Barrios politicizes the everyday through two elements that allude to affective relationships; in deploying this symbolism, the artist assures us that as long as we gather folding chairs with flowers, there will be safe spaces, for resistance and to find the collective force that will help us challenge structures of power.

– Diego del Valle Ríos
June 2017

http://paramogaleria.com/

Installation view. Javier Barrios, Sillas plegables y flores, 2017. Image courtesy of Páramo. Photo by Maria Rincon.

Installation view. Javier Barrios, Sillas plegables y flores, 2017. Image courtesy of Páramo. Photo by Maria Rincon.

Javier Barrios, Asamblea, 2017. Image courtesy of Páramo and the artist.

Más de dos sillas plegables: una multitud

Extender una silla plegable es tomar una pequeña extensión de territorio con la intensión de ubicar nuestra atención en aquello que se encuentre en el rango periférico de nuestra mirada. Si nos sentamos en dos sillas plegables, frente a frente y cerca uno de otro, digamos a un metro de distancia, el mueble se presenta como vía para la posibilidad de una conversación. Si integramos a una tercera persona con su respectiva silla plegable, la cortesía de alguno o el silencio incómodo sugerirán la charla. Y si nadie ha sacado su celular, la conversación inicia. Si una cuarta persona y una cuarta silla se unen, se comienza a visualizar la posibilidad de un círculo y los cuerpos se apartan un poco uno de otro para definirlo. Las sillas se abren y cierran mientras más personas y sillas se unen a la conversación. La construcción de comunidad acciona un despliegue mecánico: energía liberada a través del encuentro físico de personas. La silla plegable es entonces un elemento de la colectividad humana moderna. La formación de un grupo de sillas plegables reflejará intenciones y dinámicas del grupo de personas que se sientan en ellas. En formación circular se eliminan jerarquizaciones y se invita al intercambio. En esta exposición, la silla plegable es un símbolo de diálogo, una plataforma física de resistencia política que acciona las relaciones humanas a través del encuentro y el intercambio. Para organizarnos, hay que sentarnos y hablar.

Toma una tercera flor y será un ramillete

Las flores también unen personas y son un elemento central de muchos de nuestros rituales sociales. En México, las peonías son para dar la bienvenida, los crisantemos para homenajear a nuestros muertos, las rosas para los amados y los lirios para celebrar. Cuando se reúnen distintas flores, la diversidad de olores, colores y formas revela la fertilidad que se encuentra en la diferencia. Adicionalmente, las flores pueden ser interpretadas como metáforas de sistemas de producción capitalistas: con cada florecimiento y desdoblamiento, semillas son producidas. Esto permite la reproducción de las flores así como su cultivo y la explotación de los frutos que generan. Amapola, cafeto, marihuana, tabaco, peyote, maíz, caña de azúcar, cacao, coca, salvia, soya, algodón, cerezo y orquídeas: flores que desaparecen bajo la sombra de la agricultura pero cuyo polen fecunda la economía política y el entretejido sociocultural que la sostiene. Las flores en esta exposición sutilmente coronan con sus pétalos al biopoder y a su capacidad de gestionar la sustentabilidad de la vida. En la efímera, delicada y lucrativa existencia de una flor, la marchitez se presenta como augurio del fracaso de un sistema de producción y consumo insustentable.

Dibujar flores sentado en una silla plegable

En un contexto de ansiedad social donde las amenazas mediáticas imaginan futuros desalentadores, Javier Barrios ha decidido dibujar sillas y flores. Por mucho tiempo, Barrios ha encontrado en la técnica del dibujo un espacio para reflexionar sobre la construcción, reproducción y distribución de imágenes en una sociedad articulada por la semiótica. En Sillas plegables y flores, Barrios presenta una serie de dibujos y pinturas que dirigen la atención al aspecto gráfico de la organización social, recordándonos la importancia del imaginario simbólico en los movimientos revolucionarios como unidad colectiva. Su trazo transforma la idea de resistencia y auto-organización en un símbolo que al ser codificado en sillas plegables y flores, tiene la capacidad de actuar como un rumor. A diferencia del rumor que el Estado articula para controlar a las masas a través del miedo y la falsedad, el rumor en la obra de Barrios representa a la disidencia: un lenguaje secreto que se desdobla para incitar una actitud de organización y de diálogo crítico alrededor del contexto sociopolítico en el que nos encontramos. De esta forma, Barrios politiza la cotidianidad a través de dos elementos que aluden a las relaciones afectivas; al desplegar este simbolismo, el artista nos asegura que mientras reunamos sillas plegables con flores, habrá espacios seguros de resistencia para encontrar la fuerza colectiva que nos ayudará a dislocar estructuras de poder.

– Diego del Valle Ríos
Junio 2017

http://paramogaleria.com/

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