Contemporary Art in the Americas Arte Contemporáneo en las Américas

Políticas de la intervención 1969-1976-2015

Grupo Proceso Pentágono

Museo Universitario Arte Contemporáneo Ciudad de México, México 09/26/2015 – 02/07/2016

25. Sur - Norte

Sur - Norte factura 6

Trabajadores cultura 9

El Grupo Proceso Pentágono fue un colectivo de artistas mexicanos activo en la Ciudad de México entre 1976 y 1985 —con intervenciones esporádicas hasta 1997—. Fue pionero del “movimiento de Los Grupos”, fenómeno surgido a finales de los años setenta que se caracterizó por una efervescencia de colectivos artísticos con énfasis en la experimentación y la crítica social.

La exposición Grupo Proceso Pentágono: políticas de la intervención 1969-1976-2015, curada por Pilar García, tiene como objetivo mostrar por primera vez la producción de este grupo que se caracterizó por tener una actitud crítica y contestataria ante las políticas del Estado durante los años setenta y principios de los ochenta en México.

La investigación y experimentación definió el trabajo del colectivo que, como parte del movimiento de Los Grupos en México, compartió el no-objetualismo y el arte acción. El trabajo de Proceso Pentágono presentó una crítica al sistema cultural y artístico del país, elaborando una estrategia de resistencia mediante piezas que abordaron temas relacionados al ámbito sociopolítico, poniendo énfasis en la represión en América Latina y México.

Inicialmente formaron parte del Grupo Felipe Ehrenberg (Ciudad de México, 1943), Carlos Fink (Ciudad de México, 1946), José Antonio Hernández Amezcua (Ciudad de México, 1947) y Víctor Muñoz (Ciudad de México, 1948) a raíz de la invitación a participar en la X Bienal de Jóvenes de París de 1977. Posteriormente se unieron al colectivo Carlos Aguirre (Acapulco, 1948), Miguel Ehrenberg (Ciudad de México, 1952-2006), Lourdes Grobet (Ciudad de México, 1940), Rowena Morales (Ciudad Obregón, 1948) y Rafael Doniz (Ciudad de México, 1948). La lista de colaboradores nacionales e internacionales es amplia y hace patente la creación de una gran red de artistas experimentales que tuvieron contacto durante esta década marcada por fuertes procesos de represión y dictaduras, y para quienes la tarea fundamental consistió en inventar nuevas formas de producir arte.

El discurso estético y el carácter subversivo del grupo se manifestaron por medio de la experimentación, el uso de materiales ajenos al medio pictórico tradicional y la investigación en torno a nuevas formas de presentación, circulación del arte y comunicación con los públicos. Con ambientaciones, instalaciones y gráfica, el trabajo de Grupo Proceso Pentágono resignificó la práctica artística como un proceso de trabajo colectivo y como motor de la transformación social por medio de la denuncia.

El colectivo participó en eventos institucionales e independientes como la Sección Anual de Experimentación del Salón Nacional de Artes Plásticas de 1979 organizada por el INBA, impulsó la creación del Frente Mexicano de Grupos Trabajadores de la Cultura —al que se sumaron varios colectivos de artistas de los años setenta—, abrió camino en la noción de generar  procesos colaborativos con movimientos activistas y sindicales, y creó uno de los primeros espacios independientes de arte y cultura, el Centro Proceso Pentágono —donde organizaron muestras de artistas nacionales e internacionales, proyecciones, y eventos culturales y de apoyo social. Participaron también en el Primer Coloquio Latinoamericano sobre Arte No-Objetual y Arte Urbano celebrado en Medellín, Colombia, en 1981.

Sus obras, acciones y procesos generaron comentarios críticos a políticas de represión de Estado desde la experimentación y la reivindicación constante de una dimensión colectiva en la producción artística. Proceso Pentágono se caracterizó por mantener una actitud crítica y contestataria con lenguajes vanguardistas ante eventos de tortura, desaparición y asesinato de integrantes de grupos políticos disidentes en México y Latinoamérica, fenómeno de purga política conocido como “guerra sucia”. Su producción puede ubicarse en los lindes del arte conceptual latinoamericano —generalmente caracterizado como político—, el surgimiento del performance —o arte acción—, la crítica al sistema cultural y artístico y el no-objetualismo —concepto creado por el crítico peruano Juan Acha, con quien mantuvieron estrechos lazos de colaboración.

http://muac.unam.mx/

Fotografía: Lourdes Grobet
Cortesía de MUAC, Ciudad de México

25. Sur - Norte

Sur - Norte factura 6

Trabajadores cultura 9

El Grupo Proceso Pentágono fue un colectivo de artistas mexicanos activo en la Ciudad de México entre 1976 y 1985 —con intervenciones esporádicas hasta 1997—. Fue pionero del “movimiento de Los Grupos”, fenómeno surgido a finales de los años setenta que se caracterizó por una efervescencia de colectivos artísticos con énfasis en la experimentación y la crítica social.

La exposición Grupo Proceso Pentágono: políticas de la intervención 1969-1976-2015, curada por Pilar García, tiene como objetivo mostrar por primera vez la producción de este grupo que se caracterizó por tener una actitud crítica y contestataria ante las políticas del Estado durante los años setenta y principios de los ochenta en México.

La investigación y experimentación definió el trabajo del colectivo que, como parte del movimiento de Los Grupos en México, compartió el no-objetualismo y el arte acción. El trabajo de Proceso Pentágono presentó una crítica al sistema cultural y artístico del país, elaborando una estrategia de resistencia mediante piezas que abordaron temas relacionados al ámbito sociopolítico, poniendo énfasis en la represión en América Latina y México.

Inicialmente formaron parte del Grupo Felipe Ehrenberg (Ciudad de México, 1943), Carlos Fink (Ciudad de México, 1946), José Antonio Hernández Amezcua (Ciudad de México, 1947) y Víctor Muñoz (Ciudad de México, 1948) a raíz de la invitación a participar en la X Bienal de Jóvenes de París de 1977. Posteriormente se unieron al colectivo Carlos Aguirre (Acapulco, 1948), Miguel Ehrenberg (Ciudad de México, 1952-2006), Lourdes Grobet (Ciudad de México, 1940), Rowena Morales (Ciudad Obregón, 1948) y Rafael Doniz (Ciudad de México, 1948). La lista de colaboradores nacionales e internacionales es amplia y hace patente la creación de una gran red de artistas experimentales que tuvieron contacto durante esta década marcada por fuertes procesos de represión y dictaduras, y para quienes la tarea fundamental consistió en inventar nuevas formas de producir arte.

El discurso estético y el carácter subversivo del grupo se manifestaron por medio de la experimentación, el uso de materiales ajenos al medio pictórico tradicional y la investigación en torno a nuevas formas de presentación, circulación del arte y comunicación con los públicos. Con ambientaciones, instalaciones y gráfica, el trabajo de Grupo Proceso Pentágono resignificó la práctica artística como un proceso de trabajo colectivo y como motor de la transformación social por medio de la denuncia.

El colectivo participó en eventos institucionales e independientes como la Sección Anual de Experimentación del Salón Nacional de Artes Plásticas de 1979 organizada por el INBA, impulsó la creación del Frente Mexicano de Grupos Trabajadores de la Cultura —al que se sumaron varios colectivos de artistas de los años setenta—, abrió camino en la noción de generar  procesos colaborativos con movimientos activistas y sindicales, y creó uno de los primeros espacios independientes de arte y cultura, el Centro Proceso Pentágono —donde organizaron muestras de artistas nacionales e internacionales, proyecciones, y eventos culturales y de apoyo social. Participaron también en el Primer Coloquio Latinoamericano sobre Arte No-Objetual y Arte Urbano celebrado en Medellín, Colombia, en 1981.

Sus obras, acciones y procesos generaron comentarios críticos a políticas de represión de Estado desde la experimentación y la reivindicación constante de una dimensión colectiva en la producción artística. Proceso Pentágono se caracterizó por mantener una actitud crítica y contestataria con lenguajes vanguardistas ante eventos de tortura, desaparición y asesinato de integrantes de grupos políticos disidentes en México y Latinoamérica, fenómeno de purga política conocido como “guerra sucia”. Su producción puede ubicarse en los lindes del arte conceptual latinoamericano —generalmente caracterizado como político—, el surgimiento del performance —o arte acción—, la crítica al sistema cultural y artístico y el no-objetualismo —concepto creado por el crítico peruano Juan Acha, con quien mantuvieron estrechos lazos de colaboración.

http://muac.unam.mx/

Fotografía: Lourdes Grobet
Cortesía de MUAC, Ciudad de México

Tags: , , , ,

Ana Pellicer

Cámara de maravillas

Transmutaciones & Uno sólo, eterno, que se repite

Cabeza, pies o entrepierna