Contemporary Art in the Americas Arte Contemporáneo en las Américas

Piedra temporal

SANGREE

Sala de Arte Público Siqueiros Mexico City, México 10/06/2016 – 02/12/2017
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SANGREE by sangree, 2016. Instalación. Cortesía: Sala de Arte Público Siqueiros. Crédito de la foto: Ramiro Chaves

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SANGREE by sangree, 2016. Instalación. Cortesía: Sala de Arte Público Siqueiros. Crédito de la foto: Ramiro Chaves

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SANGREE by sangree, 2016. Instalación. Cortesía: Sala de Arte Público Siqueiros. Crédito de la foto: Ramiro Chaves

La obra del dúo de artistas mexicano SANGREE, se destaca por su imaginario idiosincrásico construido de estéticas tomadas de la cultura popular, el legado precolombino mexicano, las estrategias del espectáculo y los lenguajes visuales que se utilizan en las redes sociales y en la esfera publicitaria. La instalación que presentan en la Sala de Arte Público Siqueiros, Piedra temporal, toma como punto de partida la historia del icónico monolito de Tláloc instalado en el Paseo de la Reforma así como los sistemas de exhibición utilizados por museos, en distintas partes del país, para mostrar artefactos y estructuras antropológicas.

La historia del Tláloc está llena de vacilaciones. Durante la construcción del Museo Nacional de Antropología (1963-1964), cuando era un hecho la llegada del dios de la lluvia a la Ciudad de México desde Coatlinchán, Texcoco; el arquitecto Pedro Ramírez Vázquez hizo construir una maqueta de la monumental figura para ver en qué lugar del museo hubiese sido idóneo instalarla. Fotografías que documentan la maqueta muestran que ésta era una obra de arte en sí: simplificaron y abstrajeron las curvas de la talla original de Tláloc resultando una escultura-maqueta temporal, a escala, que mezcló la estética del modernismo geométrico mexicano con la del arte náhuatl.

Resaltan además ciertas disyuntivas en torno a su crónica, como la confusión inicial entre si se trataba de Tláloc o de su contraparte femenina Chalchiuhtlicue, la compleja extracción de Coatlinchán para ser instalada en la Ciudad de México, la sustitución de la escultura-deidad en su lugar originario por una réplica y convertirla en un monumento que representa ya no a la deidad, sino la identidad nacional como parte de la colección del Museo Nacional de Antropología.

En Piedra temporal, SANGREE enlaza estrategias del escenario cinematográfico y el parque de diversiones con los problemas conceptuales que ocurren entre lo desechable, la réplica, y lo real. En su fragmentación de objetos y conceptos, vemos cómo la figura robótica que muestra la maqueta de Ramírez Vázquez se transforma en la Sala de Arte Público Siqueiros en una cámara surreal de Tláloc.

http://saps-latallera.org/

Texto de la curadora: Michele Fiedler
Cortesía de Sala de Arte Público Siqueiros, Ciudad de México

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SANGREE by sangree, 2016. Instalación. Cortesía: Sala de Arte Público Siqueiros. Crédito de la foto: Ramiro Chaves

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SANGREE by sangree, 2016. Instalación. Cortesía: Sala de Arte Público Siqueiros. Crédito de la foto: Ramiro Chaves

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SANGREE by sangree, 2016. Instalación. Cortesía: Sala de Arte Público Siqueiros. Crédito de la foto: Ramiro Chaves

La obra del dúo de artistas mexicano SANGREE, se destaca por su imaginario idiosincrásico construido de estéticas tomadas de la cultura popular, el legado precolombino mexicano, las estrategias del espectáculo y los lenguajes visuales que se utilizan en las redes sociales y en la esfera publicitaria. La instalación que presentan en la Sala de Arte Público Siqueiros, Piedra temporal, toma como punto de partida la historia del icónico monolito de Tláloc instalado en el Paseo de la Reforma así como los sistemas de exhibición utilizados por museos, en distintas partes del país, para mostrar artefactos y estructuras antropológicas.

La historia del Tláloc está llena de vacilaciones. Durante la construcción del Museo Nacional de Antropología (1963-1964), cuando era un hecho la llegada del dios de la lluvia a la Ciudad de México desde Coatlinchán, Texcoco; el arquitecto Pedro Ramírez Vázquez hizo construir una maqueta de la monumental figura para ver en qué lugar del museo hubiese sido idóneo instalarla. Fotografías que documentan la maqueta muestran que ésta era una obra de arte en sí: simplificaron y abstrajeron las curvas de la talla original de Tláloc resultando una escultura-maqueta temporal, a escala, que mezcló la estética del modernismo geométrico mexicano con la del arte náhuatl.

Resaltan además ciertas disyuntivas en torno a su crónica, como la confusión inicial entre si se trataba de Tláloc o de su contraparte femenina Chalchiuhtlicue, la compleja extracción de Coatlinchán para ser instalada en la Ciudad de México, la sustitución de la escultura-deidad en su lugar originario por una réplica y convertirla en un monumento que representa ya no a la deidad, sino la identidad nacional como parte de la colección del Museo Nacional de Antropología.

En Piedra temporal, SANGREE enlaza estrategias del escenario cinematográfico y el parque de diversiones con los problemas conceptuales que ocurren entre lo desechable, la réplica, y lo real. En su fragmentación de objetos y conceptos, vemos cómo la figura robótica que muestra la maqueta de Ramírez Vázquez se transforma en la Sala de Arte Público Siqueiros en una cámara surreal de Tláloc.

http://saps-latallera.org/

Texto de la curadora: Michele Fiedler
Cortesía de Sala de Arte Público Siqueiros, Ciudad de México

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