Contemporary Art in the Americas Arte Contemporáneo en las Américas

MARGINALIA #17

DERIVA 06/01/2016 – 06/30/2016

14 Thesis on DRIFT (DERIVA)

1. The most direct path between any two places runs over a straight line. But the most direct path is rarely the most interesting.

2. “We tell ourselves stories in order to live […] We live entirely by the imposition of a narrative line upon disparate images, by the ‘ideas’ with which we have learned to freeze the shifting phantasmagoria which is our actual experience.” (2) And yet stories fail. They turn out to be mere spectacles —sedatives that dull our consciousness and destroy our political will.

3. Our task, therefore: to destroy, interrupt, and shatter linear narratives. Our organizing principle: the computational logic of databases. Our subject matter: Mexico and its violence.

4. Our challenge: To represent reality without ceding to the temptations of the spectacle.

5. We seek to understand material things. We are interested in the ways in which people make a living.

6. An analogy: If traditional media are tourist guides, DRIFT is an invitation to get lost.

7. A straightforward description: We travel the country collecting fragments of everyday life, using the tools of, photography, journalism, criticism, fiction, and film. But instead of assembling these fragments into a bedtime story or some other device designed to produce an illusion of coherence, we classify our spoils following subjective criteria. We then run an algorithm designed to choose a number of fragments and present them in a sequence that doesn’t follow the three-­act structure of Aristotle’s poetics, but rather a logic of digression and association.

8. The result is that each encounter with our work —whether in a movie theater or on our website— is unique. No two DRIFTS are the same.

9. Our hope: That an unexpected juxtaposition of fragments will help the drifter experience new narrative forms, tell new stories, and expand the definition of violence.

10. The purpose of this exercise is aesthetic, but also political. A spectacular narrative doesn’t explain —it obfuscates. A predictable narrative doesn’t move forward —it bites its tail. A stable definition does not define —it defends. Drifting, on the other hand, arouses, accelerates, and expands.

11. A corollary of our democratic intentions: We begin from the premise that impersonal algorithms are political. All algorithms —from the one that chooses the photographs in our social media feeds to the one that controls a missile’s navigation system —embody an ethical intention. It doesn’t matter whether their creators know it or not: Algorithms are never neutral. Software can be racist. Platforms can exclude. Protocols can be anarchic. Our projects hopes to make explicit an often-­forgotten aspect of computation: Numbers, like words, are never objective.

12. Another corollary: Our project is a dialogue. We aspire to treat our audience as more than a collection of passive spectators. Before each show, we ask our guests to answer a series of questions —some of them qualitative, some personal, some emotional. Our algorithm then considers these answers while deciding which fragments to show. Each DRIFT emerges from an encounter between the subjectivity of each audience member, our subjective classification of our spoils, and the embodied subjectivity of the algorithm.

13. It’s important to emphacize that these questionnaires aren’t mere answers to that most idiotic question: o On the contrary: Our algorithm prioritizes rare and unsual answers. A truly democratic system doesn’t allow the majority to drown out the weakest voices.

14. “The spectacle is not a collection of images, but rather a social relation mediated through images.”(2) Our reward: A new social relationship among the members of our audience and among ourselves as researchers. A new relationship with each other, as human beings.

Text: Nicolás Medina Mora
DERIVA: Analia Goethals, Nicolás Gutiérrez Wnehammar, Santiago Mohar Volkow, Pablo Somonte Ruano


(1) Didion, Joan. “The White Album.”
(2) Debord, Guy. “La Sociedad del Espectáculo.”

http://deriva.mx/

14 tésis sobre DERIVA

1. El camino más directo entre dos lugares es una línea recta. Pero el camino más interesante no es necesariamente el más directo.

2. “Nos contamos historias para sobrevivir […] Nuestra vida depende de nuestra capacidad de imponer líneas narrativas sobre una serie imágenes dispares —las “ideas” con las que hemos aprendido a fijar la parpadeante fantasmagoría que es nuestra verdadera experiencia.” (1) A veces, sin embargo, estas historias nos fallan. Se vuelven insuficientes: meros espectáculos, sedantes que embrutecen a la conciencia y destruyen la voluntad política.

3. Nuestra tarea, entonces: Destruir, interrumpir, fragmentar, violentar las narrativas lineales de los lugares comunes. Nuestra lógica organizacional, por lo tanto: la base de datos y la lógica computacional como camino hacia lo sorprendente. Nuestro objeto (no podría ser otro): México y su violencia.

4. Nuestro reto: Representar la realidad sin caer en el espectáculo.

5. Tratamos, dentro de lo posible, de atenernos a lo material. Nos interesa entender cómo la gente se gana la vida.

6. Una analogía: Los medios tradicionales son guías de turistas; DERIVA, una invitación a perderse.

7. Una descripción concreta: Viajamos a lo largo y ancho del país recogiendo fragmentos de lo cotidiano y de lo inexplicable, valiéndonos del cine, la fotografía, el periodismo, la crítica, y la ficción. Después, en vez de ensamblarlo todo en un cuento o en un artefacto que fabrique un ilusión de coherencia, clasificamos estos fragmentos usando criterios subjetivos, pero no por eso arbitrarios. Finalmente, echamos a andar el algoritmo, el cuál selecciona fragmentos y los presenta siguiendo un orden determinado no por los tres actos aristotélicos sino por una lógica asociativa y digresiva.

8. El resultado es que cada encuentro con nuestro trabajo —ya sea en una sala de cine o en nuestro sitio web— es único e irrepetible.

9. Nuestra esperanza: Que la yuxtaposición inesperada de fragmentos invite al derivante a vivir nuevas formas narrativas. A contar nuevas historias. A expandir y reimaginar la definición de violencia.

10. El propósito de este ejercicio, es tanto estético como político. Una narrativa espectacular no explica, sino enerva. Una narrativa previsible no avanza, sino que se muerde la cola. Una definición estable no define, sino defiende. La deriva despierta, acelera, y expande.

11. Un corolario de nuestra intención democrática: Partimos de la premisa de que nuestro algoritmo es impersonal, pero no por eso apolítico. Sépanlo sus creadores o no, todo algoritmo —desde el que selecciona el orden de las fotografías en nuestras redes sociales hasta el que controla el sistema navegacional de un misil nuclear— contiene intenciones éticas. Ningún algoritmo es neutral. Hay algoritmos racistas, plataformas excluyentes, algoritmos supersticiosos, protocolos anárquico. Nuestro proyecto aspira a hacer explícito este aspecto de la computación: Los números, como las palabras, nunca son objetivos.

12. Otro corolario: Nuestro proyecto es dialógico. Aspiramos a tratar a nuestra audiencia como algo más que una colección de espectadores pasivos. Antes de cada función, pedimos a todos los asistentes que respondan una serie de preguntas cualitativas, personales, y emocionales. Estas respuestas son entonces analizadas por el mecanismo algorítmico para determinar qué fragmentos mostrar y en qué orden. Cada DERIVA, entonces, surge del encuentro entre la subjetividad de la audiencia, la subjetividad de nuestra clasificación, y la subjetividad cristalizada del algoritmo.

13. Sin embargo, es importante enfatizar que estos cuestionarios no son votos a mano alzada o respuestas a aquella pregunta a la que las familias idiotas responden cuando se sientan a ver televisión: ¿Qué quieren ver? Al contrario: la máquina algorítmica incorpora las respuestas minoritarias o inusuales. Después de todo, una verdadera democracia no es aquella en la que la voz de la mayoría es la voz más fuerte, sino aquella que también amplifica las voces más débiles.

14. “El espectáculo no es una colección de imágenes, sino una relación social mediada a través de imágenes.” (2) Nuestra recompensa, si todo sale bien: Una nueva relación social entre los miembros de nuestra audiencia, entre nosotros como investigadores, entre ambos como seres humanos.

Texto: Nicolás Medina Mora
DERIVA: Analia Goethals, Nicolás Gutiérrez Wnehammar, Santiago Mohar Volkow, Pablo Somonte Ruano


(1) Didion, Joan. “The White Album.”
(2) Debord, Guy. “La Sociedad del Espectáculo.”

http://deriva.mx/

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La salvación por la metáfora

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I’m different

I feel like a truck on a wet highway