Contemporary Art in the Americas Arte Contemporáneo en las Américas

La más castellana de América

María José Argenzio

No Lugar - Arte Contemporáneo Quito, Ecuador 12/04/2015 – 12/18/2015

Lamascastellanadeamericaweb2

Lamascastellanadeamericaweb6

Lamascastellanadeamericaweb12

La más castellana de América busca destacar el sesgo colonial en los relatos históricos que han fundado los imaginarios del estado nación. La propuesta acentúa la ominosa exclusión de la presencia indígena en la construcción de narrativas donde lo hispano era considerado ‘aquello que nos había conferido dignidad y civilización’. La desaparición del indígena del relato ha sido un acto tan violento como la segregación de los indios en los territorios que originalmente habitaban cuando la administración española distribuyó espacialmente las ciudades. Quito fue, desde entonces, considerada “el corazón de la cultura española del Ecuador” y los órdenes arquitectónicos de la metrópolis, trasladados a iglesias y conjuntos del aparato administrativo, conformaron la fisonomía de la emblemática ciudad colonial, que en palabras del historiador José Gabriel Navarro, representó un centro artístico cuyo único rival, en toda América, era México.

Concebida para el espacio de la galería No Lugar, la obra constituye una instalación para sitio especifico donde reproducciones de columnas convertidas en ruinas, dejan ver su interior cubierto de pan de oro. El proceso consiste en sacar un molde de elementos arquitectónicos antiguos de la fachada del convento de San Francisco de Quito, donde es evidente este cruce entre el orden de la arquitectura hispánica y la mano indígena; el valor simbólico del oro funciona como muestra de la imposición colonial y la explotación de un trabajo artesanal nativo.

María José Argenzio, al cubrir el interior de molduras con pan de oro, devela que se ha minimizado la importancia de la contribución indígena en la construcción de la fachada de la ciudad de Quito; la mayoría de los albañiles coloniales no fueron españoles, existen rastros claros del arte indígena manifestadas especialmente en el aspecto ornamental, como en el caso del uso del pan de oro que adorna iglesias y conventos del casco histórico.

La más castellana de América define una relación compleja con el espacio que la alberga y dialoga con el contexto social y cultural del Centro Histórico de Quito. Asimismo, esta instalación se inserta dentro de una línea de trabajo que la artista ha desarrollado a lo largo de varios años, en donde la arquitectura y su relación con el arte contemporáneo están siempre en tensión. Su trabajo sugiere una reflexión que pasa por un cuestionamiento de las formas arquitectónicas, de sus anclajes históricos, identitarios y materiales.

http://nolugar.org/

Cortesía de No Lugar, Quito

Lamascastellanadeamericaweb2

Lamascastellanadeamericaweb6

Lamascastellanadeamericaweb12

La más castellana de América busca destacar el sesgo colonial en los relatos históricos que han fundado los imaginarios del estado nación. La propuesta acentúa la ominosa exclusión de la presencia indígena en la construcción de narrativas donde lo hispano era considerado ‘aquello que nos había conferido dignidad y civilización’. La desaparición del indígena del relato ha sido un acto tan violento como la segregación de los indios en los territorios que originalmente habitaban cuando la administración española distribuyó espacialmente las ciudades. Quito fue, desde entonces, considerada “el corazón de la cultura española del Ecuador” y los órdenes arquitectónicos de la metrópolis, trasladados a iglesias y conjuntos del aparato administrativo, conformaron la fisonomía de la emblemática ciudad colonial, que en palabras del historiador José Gabriel Navarro, representó un centro artístico cuyo único rival, en toda América, era México.

Concebida para el espacio de la galería No Lugar, la obra constituye una instalación para sitio especifico donde reproducciones de columnas convertidas en ruinas, dejan ver su interior cubierto de pan de oro. El proceso consiste en sacar un molde de elementos arquitectónicos antiguos de la fachada del convento de San Francisco de Quito, donde es evidente este cruce entre el orden de la arquitectura hispánica y la mano indígena; el valor simbólico del oro funciona como muestra de la imposición colonial y la explotación de un trabajo artesanal nativo.

María José Argenzio, al cubrir el interior de molduras con pan de oro, devela que se ha minimizado la importancia de la contribución indígena en la construcción de la fachada de la ciudad de Quito; la mayoría de los albañiles coloniales no fueron españoles, existen rastros claros del arte indígena manifestadas especialmente en el aspecto ornamental, como en el caso del uso del pan de oro que adorna iglesias y conventos del casco histórico.

La más castellana de América define una relación compleja con el espacio que la alberga y dialoga con el contexto social y cultural del Centro Histórico de Quito. Asimismo, esta instalación se inserta dentro de una línea de trabajo que la artista ha desarrollado a lo largo de varios años, en donde la arquitectura y su relación con el arte contemporáneo están siempre en tensión. Su trabajo sugiere una reflexión que pasa por un cuestionamiento de las formas arquitectónicas, de sus anclajes históricos, identitarios y materiales.

http://nolugar.org/

Cortesía de No Lugar – Arte Contemporáneo, Quito

Tags: , , , ,

Cities of Ys

​Shlomo Kokedusky Chorizo Connecticut

From the Object to the World – Inhotim Collection

Si tiene dudas… Pregunte